viernes, 23 de febrero de 2024

Tu vida es para amar EA

Tu vida es para amar

PAUTAS

Hasta el momento en todas la charlas se ha hablado del Amor, se ha dicho que el Amor nos hace felices (cf. Dt. 4,3), que es lo que nos da la vida (cf. Lc 10,28; 1Jn 3,14) y es lo que verdaderamente nos desarrolla. Ahora de lo que se trata es de explicarle a la gente con fuerza y claridad, qué es amar; y como se ama, es decir en qué consiste el amor cristiano hasta hacerle comprender y creer que el verdadero amor al hermano consiste en amarle como Jesús, mostrándoles un amor realista, concreto y comprometido con el prójimo (cf. Lc 10,29-37).


Este tema, al no vivirse, por sus contenidos, tiene el peligro de tomar un tono de simple exigencia; por esto las personas más que descubrir que tienen que dar la vida tienen que descubrir que el mundo reclama su vida y que en darla está su realización y gozo verdadero


Las personas verán que pisamos tierra, que desde el Amor de Dios nos puede el mundo y estamos trabajando por él, y de una manera distinta y eficaz que va a poner de raíz la solución. El mismo predicador concretará en la charla el amor no desde fuera de forma teórica, sino que espontáneamente compartirá su experiencia de descubrimiento y vivencia del amor e irá llevando desde lo humano hasta lo divino y sin necesidad de rebajar el amor humano, hará descubrir la mayor eficacia en el amor, el amor hasta el extremo (cf. Jn 13,1; 15,13).


Sabemos que el amor que proponemos es muy distinto a el que entiende normalmente la gente. Sin embargo ella misma lo anhela aunque no nos lo exprese en palabras. Por esto el fruto propio del anuncio explícito y claro desde la Palabra de Dios del amor al que están llamados les hará sentirse naturalmente atraídos y seducidos (no sobre cargados) por un amor que sin entenderlo aun ellos mismos anhelaban.


La vitalidad que supone el tema para la propia persona y aquellos en los que repercute y repercutirá, es un elemento indispensable en la charla, que ya desde el principio marcará un tono de radicalidad en el que “amar” se le presenta a la persona no como una simple opción sino como un deber que le incumbe (cf. 1Co 9,16) que no puede retrasar y ante el cual  se siente responsable. 


Este tono de vitalidad lo descubrirán, las personas, primeramente en el apóstol cuando vean en él alguien que da la vida por ellos y que no juega cuando habla porque quiere que vivan; alguien que transparenta el "me amó y se entregó por mí" (Gal 2,20) y yo quiero hacer lo mismo. Entonces se entiende esto de que “Mi amor busca la plenitud del otro en su identidad como persona, en su amor (Pautas “para amar” temario Loeches 92).


Tengamos en cuenta que no apuntamos a un amor “humano”, sino al mismo Amor de Dios, que es el que nos realiza en nuestra identidad, por esto no nos detendremos tanto en las “obras de caridad” como en el dar vida por medio de la Palabra, es decir evangelizar devolviendole la identida a la persona, aunque no lo digamos explícitamente. Aquí son muy importantes los tipos de ejemplos que demos.


Que el ser concretos no nos haga caer en una casuística del amar, pues se trata más de ganar en profundidad. El evangelio es más que ética, es Buena Nueva. No es un “debes hacer” sino un “puedes”.


La gente ha escuchado muchas llamadas a amar, pero se ha encontrado tantos muros y dificultades que casi lo dan por imposible. Por esto el que da esta charla debe de tener muy claro el ideal para descubrirles a las personas el potencial de amor (Vida Eterna) que tienen.

Tu vida es para amar

OBJETIVO:

Convencer a la persona de que su identidad sólo se realiza amando. Hacer descubrir a la persona que su madurez en el amor, consiste en amar como Jesús ama.

FORMA:

Desde un contagio muy vivencial la persona debe ir descubriendo la urgencia y la necesidad, el gozo y la plenitud del cambio de amores, que hay en la realización del hombre en su vocación al Amor visibilizada en el que predica.

ESQUEMA

0. ENLACE

Hijos del Amor y hechos para el Amor, lo más propio de nuestra vida, desarrollo normal y grandeza, consiste en su crecimiento en la medida en que amamos.

(En el amar está la solución de nuestro mundo enfermo y de nuestra vida desconocida para mí).

1. NUESTRA VIDA ESTÁ HECHA PARA AMAR

- Amar es la única actividad que nos manda Dios y que nos lleva a la perfección (cf. Lc   10,27; Rm 13,8; Gal 5,14).

- Si no amo pierdo la vida, pues sólo soy persona cuando amo (1Jn 3,14; 1Cor 13,2).

- El amor es el único distintivo del discípulo (cf. Jn 13,34), y el único ejercicio eterno (cf.   1Cor 13,8).


2. ¿QUÉ ES AMAR?

Llamamos amor a muchas cosas: contentar, paternalismos, respetos humanos, poseer egoístamente, satisfacer mi necesidad en el otro, sentimentalismos (Estamos hablando del amor de “eros”, un amor bueno pero que no llega a ser de “caritas”).

- Amar es procurar el mayor bien para el hermano según Dios.

- Amar es ayudar al otro a que guarde la voluntad de Dios.

(cf. Jn 4,34; 6,38-40; Rm 12,1-2; 1Tes 4,3)

2.1 El amor nuevo consiste en amarnos como Jesús nos ha amado

(cf. Jn 15,12; 13,34; Lc 6,36).

- Características del Amor de Jesús (cf. 1Cor 13; Lc 10,29ss).

· Sin acepción de personas, gratuito, sacrificado, total, difusivo, universal, liberador, fiel, , que perdona, inteligente.

· Un amor que no sólo es dar cosas, sino darse a sí mismo hasta las mayores pruebas de amor, hasta dar la vida por la vida (cf. Jn 15,13; 10,10; 1Jn 3,16;     4,11).

2.2. Somos administradores del amor.

- Nuestro Padre nos ha hecho administradores de todos los dones que nos ha dado     (1Cor 4,1ss; etc.).

- Amar a Dios es amar al hermano (cf. 1Jn  3,14-15; 4,20-21; Ef 5,2; 2Pe 4,8; Col 3,12ss). Dios mismo ha querido identificarse con el hermano (cf. Mt 25,40.45).

- Hemos de abrir nuestro pequeño círculo de amistades hacia la fraternidad universal.

- El sufrimiento está cerca de ti. En el mundo hay cantidad de situaciones que debrían sacarnos de nuestra comodidad y egoísmo.

(Este punto -2.2.- se puede desarrollar en el tema “amor fraterno - Padre nuestro).

2.3. En la vida de los santos todo se va simplificando, integrando en el amor:

“Sólo amar es mi ejercicio”; “A la hora de la muerte se nos examinará del amor” “Amar mucho, siempre, a todos”; “A fuerza de amor humano me abrazo en amor divino”.

3. JESÚS NOS LLAMA A SER MANANTIALES DE AMOR PARA EL MUNDO

- Solo amando con este amor, daré vida (cf. 1Jn 5,12) y crearé nuevos ambientes.

- Nuestro mundo tiene solución.

- El Amor fraterniza, crea ambientes nuevos, y para esto es vital dar la Palabra de Dios. Por él vamos creando fraternidades difusoras de la Vida y el Amor de Dios.

- El mundo necesita de tu amor.

DESARROLLO 

0. ENLACE

Hasta ahora, en la convivencia se nos ha remarcado por activa y por pasiva, en una cosa y en otra lo vital e importante que es el amor para nuestras vidas (No se si lo habéis notado) y el potencial tan grande de amor que llevamos dentro. Y alucinamos con gente como Madre Teresa. Una vez un periodista le hizo una de esas preguntas que suelen hacerle a gente importante. “Madre Teresa, y ¿usted qué hace en sus tiempos personales” -lo que por supuesto era un insulto para ella -Pero cómo dice eso; “yo no tengo más tiempo que el de mis hermanos”. 


¿Quién no alucina con gente así?, pero se dice: “Eso es para gente especial”, pero eso es una mentira, porque  son gente normal como tú o como yo; la única diferencia es que han sabido desarrollar su identidad en el amor, pues aman. Sólo se necesita esto, no se necesita ser una persona especial con ciertos talentos o cierto tipo de carácter, lo único que se necesita es amar.


Como una abuela de un pueblo en el que estuvimos de misión en Colombia: ella en una situación en la que el que la mire superficialmente diría: "Pobre mujer, ¡Cuanto debe sufrir!" pues por una enfermedad le tuvieron que amputar los pies; pero que te acercas un poco y una mujer feliz, que a todo el que se le acerca le acoge como si fuera su hijo. Luego me decían de ella: "No hay persona que se vaya igual de su presencia, a todos llena de alegría". Y ¿quién es esa persona?: simplemente alguien que ama y que por eso vive así, alguien que ha sabido desarrollar todo el potencial de amar que Dios le ha dado y que por eso vive feliz. Y así como en ella y en cada hombre hay un potencial inmenso de amar que sólo es empezarlo a desarrollar para llegar a la talla de los que más aman.


1. NUESTRA VIDA ESTÁ HECHA PARA AMAR

Amar es lo único que nos manda Dios y que nos lleva a la perfección.

Por eso Dios, que nos quiere felices, cuando nos ve, así como estamos a cada uno, sólo nos pide una cosa, una sóla actividad: Ama... y vivirás. Uno a veces dice: "¡Cuánta ley, cuánta norma tiene la Iglesia!", y ya no te digo todas las que hay en la Biblia. Pero ¿que te va a mandar Dios que es el que más te quiere sino que lo que te va a dar la vida?.


Cuenta la Biblia que un día se acercó a Jesús un maestro de la ley que le pregunta a Jesús (imaginaos se la conocería ¡de pies a cabeza!): "¿Qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?" -"Qué está escrito en la ley?", le contesta Jesús -"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas, y a tu prójimo como a ti mismo". -A lo que Jesús le dice: "Bien has respondido. Haz eso y vivirás".


Es lo único que necesitas para vivir y para dar vida: "Ama". Ahí se centra el único deseo de Dios para los hombres; toda la Biblia, la Iglesia, el que nosotros estemos aquí, se centra en ese: "Ama y vivirás", porque es vital que amemos; no es algo que un grupo de idealistas se montan pensando que así las cosas irán mejor; sino lo que Dios, habiendo creado al hombre esencialmente de su Amor, le pide para que viva.


Conoceréis un poco la carrera de Induráin y como empezó su carrera ciclística. Dicen que se dedicaba al baloncesto por su estatura y tamaño. No parecía prometer mucho allí. Pero un día lo indecible: un hombre con buen ojo para ver descubre en este chico, con lo grandote que es, un superciclista y lo llama: "si quieres y nos ponemos, de ti sacaré un gran ciclista.


Y si ese entrenador tuvo ojos para ver... cuanto más Dios que nos ha creado... no tendrá buen ojo para ver en cada hombre el potencial tan inmenso que lleva dentro de sí para amar. Por eso Dios hoy nos llama a cada uno y nos dice personalmente: "Si quieres... si quieres vivir y nos ponemos, yo sacaré de ti un hijo desarrollado. ¡Ama!".


Si no amo pierdo la vida pues solo soy persona cuando amo.

Y es que es tan constitutivo nuestro el amor que si me olvido de amar pierdo la vida. Como Julio Iglesias que decía que de tanto cantar al amor y a la vida, pero no amar se olvidó de vivir. Por eso única asignatura para aprender en nuestra vida: la de aprender a amar.


No sea que nos pase como a aquel intelectual: Estaba cruzando un río con el canoero y como el viaje era más o menos largo empezaron a hablar. Le dice el intelectual: "Mire que estrellas más bonitas: la constelación de Casiopea..., mire esa otra es Orión; y usted ¿no sabe de astronomía? -no -pero hombre, ha perdido usted un cuarto de su vida. Y siguió hablándole: "Mire que pez tan bonito, es un pez barbudo de la familia de los barberinos y se reproduce en verano (...); y usted ¿sabe de biología? - hombre qué voy a saber yo - pues ha perdido usted un cuarto de su vida. En aquel momento pasaron por una hondonada que volcó la barca... entonces le dice el barquero: "Y usted ¿sabe nadar? -no -pues ha perdido toda su vida.


Y así nos puede pasar a nosotros... ¿De qué te sirve saber un montón de cosas, hasta ganarte el mundo entero, si te pierdes o arruinas a ti mismo. Ya puedo yo saber mucho, que si no conozco la verdadera asignatura de la vida, amar, la puedo perder. En esto la Palabra de Dios es bien clara: "el que no ama permanece en la muerte" 1Jn 3,14; por eso aunque conociera todo, hasta los más grandes misterios y toda la ciencia; aunque una vida muy "piadosa"; si no tengo amor, nada soy. Y ya puedo dar limosnas inmensas a los pobres y repartir mis bienes entre ellos, aun más, dar mi vida por una buena causa, que si no tengo amor de nada me aprovecha, de nada me sirve. 


Y es que se nota la diferencia de cuando uno limpia la casa por obligación y de mala manera, a cuando te levantas por la mañana y le dices a tu madre. "¡mamá, hoy no te canses mucho que te voy a ayudar con la casa"; es que cambian un montón las cosas... disfrutas... te sientes más tú mismo... estas a gusto contigo... ¿Y por qué? simple y sencillamente porque amar es lo más propio tuyo.



El amor es el único distintivo del discípulo.

¿Qué es por eso el verdadero cristiano?. El cristiano es una persona que, porque se ha encontrado con un Dios Papá y ha descubierto su Amor en medio de todas sus cosas y deberes que por eso tiene como única tarea el amar. Es tanto así que a los primeros cristianos los distinguían no por su nueva doctrina, o porque fueran gente super capaciatada y con poder, sino, por el amor con que se amaban (cf. Jn 13,34, Carta a Diogneto 4, padres Apologetas). "Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino que todo lo tenían en común entre ellos y por eso no había entre ellos ningún necesitado, porque todos los que poseían cosas como campos, ganado... lo vendían y llevaban el dinero de la venta para repartírselo a todos según su necesidad" (cf. Hc 4,32-34) porque se amaban unos a otros con un amor nuevo distinto de lo que la gente creía que era amar, un amor que por su talla sorprendía a todos, superior a lo que se tenía por amor.





2. ¿QUÉ ES AMAR?

Llamamos amor a muchas cosas.

Y es que no todo lo que entendemos por amor es realmente amar al otro; porque si por definición amar es desearle el mayor bien al otro, no cualquier cosa será su mayor bien. Todo depende de como y según quien se haga cada cosa. (Se puede contar el chiste de "Depende") Todo depende de como y según quien ames porque un drogadicto que invita a un amigo a fumarse un porro le está ofreciendo lo que entiende como el mayor bien, porque lo es para él, pero no le está amando. 


Amar  es procurar el mayor bien para el hermano según Dios.

Amar no es procurar al otro el mayor bien, simplemente, según entendemos, sino que amar es procurar el mayor bien al otro según Dios. ¡Claro! ¡Impepinable! porque ¿quién ama más al otro que Dios?: nadie; ni yo, ni su mejor amigo, ni su hermano, ni su madre; nadie le ama tanto como Dios: le ha creado y procede de él, aunque no se daba cuenta lo cuidaba, en cantidad de detalles le llamaba a una vida grande plena... por eso yo no dudo en preguntarle a Dios: "Bueno Papá, mira como está... ¡Ojalá fuera más feliz! ¿Tú qué harías para mostrarle que tiene una vida grande para gozar, vivir ancho, feliz, libre? y por supuesto la respuesta de Dios que en todas las situaciones es la misma: "Lo que quiero es que se realice en lo que es, que viva como hijo y como verdadero hermano de todos los hombres" (cf. Mt 5,48; Ef 1,4; etc.). Por eso mira a mi Hijo, mira a Jesús y descubre en su vida de una forma muy concreta como te he amado.



2.1. El amor nuevo consiste en amarnos como Jesús nos ha amado.

Antes en el Antiguo testamento se decía: "Amarás" pero eso le queda a uno tan abstracto... Y ¡¿qué es eso de amar?!. Pero ahora en el Nuevo Testamento nos dice: "Amaos los unos a los otros como yo os he amado" Jn 13,34; 15,12. Dios mismo que se hace hombre, y no desde fuera, sino ahí en medio de todo lo que vivimos nos dice: "Ama como yo he amado" y más concreto aun: "Ama como yo te he amado", eso mismo que yo he hecho por ti hazlo tú por los demás.


Características del amor de Jesús:

Sin acepción de personas, gratuito, sacrificado, total...

Me acuerdo de mis tiempos de pandillero una experiencia que me ha marcado mucho: Era una noche de fiesta como cualquiera otra, nos pusimos nuestras buenas pintas y nos fuimos a caminar por las calles centrales de la ciudad, al ambiente era muy bueno (se estaban celebrando las fiestas principales de la ciudad) gente por todo sitio, música, comida... de todo... pero en esas que íbamos caminando por aquellas calles nos cruzamos con otro grupo de chavales como nosotros uno de mis compañeros al verles se puso nervioso por la forma en que nos miraron y les dijo no se que cuatro casas, que nos íbamos a poner a pelear. Sinembargo esos chicos nos salieron como menos pensábamos: llevaban cuchillos. Imaginaos, no más verles salimos corriendo, y ellos tras nosotros (creo que nunca había corrido tanto en mi vida). Pero no todos tuvieron la misma suerte que yo, uno de mis colegas no pudo correr mucho y tuvo que enfrentar al que le perseguía; tenía todas las de perder, no tenía con qué defenderse; la mayoría de nosotros nos dimos cuenta, pero ¡quién se iba a parar!... ¿Quién se iba a parar?: Un jippy que había visto todo, un tío que no conocíamos de nada; le gritó al del cuchillo: "¡¿Qué pasa con el hombre...?!. Después de esto no sabemos que pasó. El compañero como pudo salió de allí, y el jippy se quedó delante de aquel tío con el cuchillo. Del jippy no volvimos a saber nada; lo que sí es que nosotros que nos llamábamos sus amigos (¿cuántas veces no le habíamos dicho: "Tío, tú conmigo cuenta para lo que quieras"?) pero pasamos de él pensando sólo en nuestro pellejo. Este jippy se la jugó por él. Yo por eso ahora que me hago conciente, no sería capaz de pasar tan olímpicamente, es que se trata de mi hermano, ¿Cómo puedo decir que Dios es mi Padre si me olvido que los demás son mis hermanos? 


Y es que amar es algo muy concreto, no son cuatro frases bonitas que le dices al otro, ni es caernos bien y simplemente pasárnosla bien todos juntos. Amara es algo muy concreto, es mojarse por el otro, ser capaz de hacer lo que haga falta para que el otro viva. Es lo "del buen samaritano" ¿Quién fue para mí este jippy?: ¡Un buen samaritano!; quizá un tío del que nadie esperaría mucho, pero que fue capaz de amar. 


¡Cuánto más buen samaritano es Dios contigo que no sólo es capaz de jugársela por ti,(cuando quizá cantidad de gente pasaba de largo por tu vida), por cuidar tu vida física, sino que se la juega todo, por ti, para que tengas la verdadera vida! Porque él no se lo juega todo en teoría; el se enfrenta de cara, sin importar lo que suponga, aun su propia vida, contra lo que te quita la vida ¿Por qué crees que está en la cruz?... el ha dado la vida hasta el final para que tú y yo vivamos


Por eso ¿qué es amar? Es sencillamente hacer eso mismo que Dios ha hecho contigo, es ser ese buen samaritano que se olvida de su rollo, sabe ver la necesidad del otro y es capaz de jugárselo todo por sacarle de ahí y mostrarle lo que es vivir como hijo y como hermano. Es lo que decía Luter Kin después de orar lo del buen samaritano: "Cuando se es buen samaritano la pregunta ya no es "¿Qué me pasaría si me detuviera?, sino ¿qué le pasaría si no me detuviera?".


"Es la pregunta que se hace Dios y por eso no se cuestiona si le va a incomodar o no... él nos ve a nosotros y se dice: "Aquí me la juego toda porque me importa su vida, quiero que sea feliz, y no le importa lo que le suponga.


Un amor que no sólo es dar cosas, sino darse a sí mismo hasta las mayores pruebas de amor, hasta dar la vida por la vida.

Me acuerdo de una noticia de un periódico heavy: "Los heavyes también aman". Empezaba así: Un viernes más Trom (así le llamaban sus amigos), a eso de las seis de la tarde se empezó a arreglar par ir con su novia y sus amigos de fiesta a tomar unas cervezas. Se lavó el pelo, se peinó sus melenas heavys, se puso sus pantalones ajustados, sus botas heavys, su chupa de cuero y tomó su brillante moto negra. Pero en el camino antes de llegar al bar, donde había quedado con su gente, se paró en un semáforo y desde allí vio un incendio en el cuarto piso de un edificio. se bajó de la moto, dejó su cazadora de cuero y sacó de aquel piso en llamas a una niña y a una mujer; la casa siguió ardiendo... Llegaron los bomberos, ambulancias... los amigos de Trom, que estaban esperándole en el bar, salieron a ver que pasaba, y en medio de todo el follón vieron la moto y la cazadora de Trom; empezaron a buscarle y a preguntar por él, hasta que encontraron a la niña y a la madre salvadas por él. La madre dijo: "El nos pudo sacar, pero quedó dentro.


Trom había dado su vida por ellas; nadie le pidió hacerlo, pero amó... Así al Padre nadie le obligaba a dar la vida por ti y por mí, pero la da. Y así a nosotros nadie nos va a obligar a amar a nuestros hermanos, quizá no lleguemos a dar la vida física (o quizá sí), pero cuantas situaciones de nuestros hermanos no debieran comprometer toda nuestra vida; el Padre se comprometió con nosotros y por eso nos ha buscado de un lado a otro y aunque le rechacemos no le es un motivo para dejar de comprometerse con nosotros, y es que el Amor de nuestro Padre es tan grande que es capaz de superar nuestro rechazo (cf. Os 11,3). Entonces es que uno descubre en sí mismo lo que es el Amor al enemigo, amor al que te rechaza, al que te hace daño.




Un amor que perdona

No se si conocéis a María Goretti. Es una santa italiana que dio la vida por defender a Jesús en su cuerpo. Y es que ella y su madre en su casa tenían un chico como inquilino, el muchacho de ver pornografía y un montón de cosas llegó un momento en que desenfrenado intento violarla, la chica se resistió y el viendo que no podía nada la mató... luego le juzgaron su cargo de conciencia era tremendo; "¡Cómo es posible que haya hecho esto!". Después por buena conducta logró salir al poco tiempo (Unos años). El hombre estaba muy arrepentido y volvió a casa de María Goretti a pedirle perdón a su madre, no sabía con que se iba a encontrar se esperaba cualquier cosa después de lo que había hecho fue allí y le sorprendió la respuesta de la madre: "Desde ahora tú ocuparás el lugar de mi hija". ¿Qué amor tan grande debió haber en aquella mujer para llegar a decir esto? Uno se dice ¡Uauu! ¡que mujer!, y no es que fuera alguien especial, sencillamente era una persona que había experimentado el Amor del Padre que la amaba tal y como era y que por tanto no podía ni quería menos que amar así a sus hermanos.





2.2. Somos administradores del amor.

Nuestro Padre nos ha hecho administradores de todos los bienes que nos ha dado.

Y es que cuando uno se da cuenta que Dios es su Padre y todos los hombres sus hermanos también se da cuenta que Dios no recrimina a nadie; que así como hace salir el sol sobre buenos lo hace salir sobre malos; que así como manda la lluvia sobre la gente justa, la manda sobre la gente injusta (cf. Mt 5,45). Es entonces que me doy cuenta: ¡cómo un Papá tan bueno va a querer a unos más que a otros! y que si me ha dado unos talentos: mi fe, mi inteligencia, mi capacidad física; no es porque tenga preferencia sobre mí por encima de otros que no los tienen, sino que es por que quiere que los administre entre sus hijos con todas las consecuencias.


Como una chica de Madrid, ella muy inteligente, cristiana, tenía un cargo muy importante en una empresa. Estaba en el departamento de diseño y ahí continuamente estaba investigando sobre cómo mejorar el producto, obtener mayor ganancia y rendimiento. Entonces descubrió que para el mecanismo de tal aparato que producían se podían ahorrar dos piezas con una sóla, algo que si se realizaba, en una producción de millones de piezas se traducía en millones de pesetas ahorradas. Sinembargo ella investigando se dio cuenta que suprimir esta pieza suponía toda una fábrica en Corea sin trabajo; entonces antes de que se tomara cualquier decisión lo comentó a los dirigentes de la empresa, pero como lo que les importaba eran las ganancias que se podían obtener le obligaron a firmar el proyecto  y ella viendo todo el daño que se podía hacer: cantidad de personas sin trabajo, familias que seguramente ya no tendrían con qué comer, prefirió renunciar.


Y es que nuestra sociedad capitalista no conoce lo que es vivir como hermanos, estamos en una sociedad en la que lo más normal es pisotear al otro con tal de yo estar bien, es lo que llaman “la ley del más fuerte”. Por eso que grande encontrarse con personas que viven que Dios es su Padre y los demás sus hermanos: conocido o desconocido, de una nación o de otra, piense como yo o no. Que grande encontrarse con personas como esta chica que porque se sabía que su trabajo no era sólo para ella sino para todos sus hermanos.


Y es que cómo no voy a preocuparme de mis hermanos si veo que están pasándosela mal. Mi madre no es que fuera muy rica pero eso era lo que me decía. Una de mis tías, ella con dos hijas, se la estaba pasando muy mal: el esposo un borrachín que a penas ayudaba en su casa y mi tía ganando nada... ¡apenas para comer!. Mi madre viéndola así se volcó a ayudarla en lo que más podía : le ayudó a construirse una casa, le pasaba dinero mensual... Un día yo le dije a mi madre: “Bueno mamá, pero tampoco vamos a sostenerla...”, y ella que me dice: “¿Y cómo no voy a ayudarla si es mi hermana?”.


Y es que cuando te das cuenta que es mi hermano ya no da lo mismo que esté bien o esté mal. Me acuerdo de un amigo, en Madrid: él de otra cultura, le costaba entender cantidad de cosas de los españoles, además de que era un poco lento para expresarse; al principio no le hice mucho caso a eso pero después me puse delante de Dios: “¿Como es posible que siga tan tranquilo,  si es mi hermano, Señor?”. Me acuerdo que entonces cambió un montón mi actitud con él, trataba de acercármele más, y mantenía super ocupado, pero para mí no era perder tiempo quedarme lo que hiciera falta hablando con él, trataba de escucharle más, de dejarle expresarse como es (¡una persona genial!); hasta no se quien terminó por enriquecerse más, si él o yo porque aprendí un montón de él.


Amar a Dios es amar al hermano.

¡Qué diferente sería el mundo si  nos diéramos cuenta que los demás son mis hermanos!. Por eso es que yo todavía no entiendo que habiendo tantos cristianos siga habiendo tanta gente pobre o que muere de hambre o tanta gente que muere por falta de una aspirina, cuando hay tantos lugares ricos donde se abunda en alimentos (hasta se tiran), en medicinas, ¿A caso no creemos que Dios es nuestro Padre?... ¿Cómo puedo decir que amo a Dios...? ¿Cómo puedo decir que soy un buen cristiano si no amo al hermano?. La misma Palabra de Dios nos o dice claramente: “Si alguno dice: ‘yo amo a Dios’ y no ama a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve” 1Jn 4,20.


Por esto se entiende que los ateos nos critiquen tan fuerte. Por ejemplo, Niezsche que decía: “La religión el opio del pueblo”, si lo decía era justamente porque el cristianismo con que se encontró era de personas manicruzadas que no se preocupaban por cambiar el mundo, ayudar al hermano... cristianos que aunque veían la situación de sus hermanos se decían: “total... en el cielo se estará mejor”.


El sufrimiento está cerca de ti.

Quizá es que no nos damos cuenta de que esa situación de los hermanos en el mundo el en concreto la situación del hermano que tengo cerca de mí en mi casa, en mi trabajo, entre mis amigos.


Mafalda un día escuchaba el telediario que decía: “Explotó un volcán en Colombia matando veinte mil personas. Este fin de semana murieron ochenta en las carreteras. Fueron asesinados doscientos niños en Río de Janeiro...”. Terminado el telediario Mafalda se sienta tranquila y exclama: “¡Qué lejos está el mundo!”.


Pero el sufrimiento no está sólo allí en lugares en los que vete a saber si llegarás. El sufrimiento está bien cerca de ti, en tu casa en la universidad, en el trabajo, ahí en aquel compañero que no levanta cabeza por un fracaso o un problema, en ese que conoces y que todos marginan por sus defectos. Cuantas veces uno no se encuentra con personas que le impactan por su rostro demacrado, quizá por la droga, quizá de tanto sufrir, quizá por falta de amor...


En el mundo hay cantidad de situaciones que debían sacarnos de nuestro egoísmo.

Me contaron de una chica que con remordimiento se decía: “¡¿Por qué aquel día dije: ‘no importa’?!”. Y es que una amiga suya la estaba pasando muy mal, iba por ahí diciendo que no tenía sentido para vivir, la oía tanto que no le dio importancia; pero esa chica convenció a un amigo, fueron a un hotel, se tomaron unas pastillas y los encontraron muertos, y de ahí el dolor de su amiga: “¡¿Cómo no me di cuenta de lo que estaba sufriendo?!”.


El sufrimiento está bien cerca de nosotros, cuantas situaciones no debieran sacarnos de nuestra comodidad y egoísmo... Pero sólo la persona que ama es capaz de reconocer el sufrimiento del otro, porque es sensible al otro, ama, vive descentrada de sí misma y por eso, aun más, mucho más allá de las palabras, de lo que pueda aparentar el otro, ve lo que realmente vive y se compromete.



2.3. En la vida de los santos todo se va simplificando, integrando en el amor.

(Lo hablaba con un compañero hace unos días) y es que es tan así que el que ama ya no tiene horarios, su tiempo no es suyo, es del que lo necesite, y por eso vive feliz y libre, porque su único ejercicio, su única actividad es amar, que es lo que hacen los santos. “Sólo amar es mi ejercicio”, porque ¿qué es un santo sino eso?. Uno se imagina al santo como alguien especial, con ciertos dotes y capacidades... pero ¡que va!: el santo es simplemente la persona que ama, ya sea papa, como Juan XXIII que decía: “Amar mucho, amar siempre, amar a todos”; ya sea la última monjita del convento, como Teresita del niño Jesús que decía: “Mi vocación es el Amor”. A esto es a lo que estamos llamados todos: a ser santos, a amar, a desde esta experiencia del Amor del Padre que todo, desde el barrer hasta los mayores sacrificios por el hermano se vayan simplificando e integrando en el amar como hemos sido amados por Dios.


3. JESÚS NOS LLAMA A SER MANANTIALES DE AMOR PARA EL MUNDO

Sólo amando con este amor daré vida y crearé nuevos ambientes.

Por eso la persona que ama por donde va creando nuevos ambientes y ya puede encontrarse con muchas dificultades que al contrario de serle un impedimento para amar, le son un motivo para entregarse más, por eso luego las personas que tiene a su alrededor se transforman, ¡hasta el enemigo termina convirtiéndose en su mejor amigo. y vive feliz.


Me acuerdo antes de conocer a Jesús tenía por ahí dos o tres personas con las que no me hablaba, pero después de haberle conocido, de haberle experimentado ¡impepinable!, ¿cómo no amarles?. Me acuerdo de decirle a Jesús: “Jesús mira cuanto has hecho por mí que has movido cielo y tierra para hacerme conciente de tu Amor, ¿ahora no seré capaz de mover un poquito este orgullo que tengo para acercarme a aquella persona?. Empecé con una amiga, pero luego era con un compañero, luego con mi padre...


Me acuerdo también, este año estudiando teología en Valencia, de un compañero que no había quién se lo tragara: antipático, sin amigos... yo viéndole le dije al Señor: “¿Qué? ¿Nos hacemos amigos de esta persona?”. Imaginaos eso que te acercas y te pega un corte... o esas respuestas secas que a veces tenía: “¡sí!”, “¡no!”, pero entonces insistía. Que sorpresa la mía un día que me le acerqué; (yo no había asistido a clases) podía pedirle los apuntes a cualquiera, pero aunque el tiene mala letra, le dije: “Préstame tus apuntes, les saco fotocopia”; con la mala suerte de que llevándoles a la fotocopiadora les calló agua y se corrió la tinta; me esperaba de todo: “Ahora ¿cómo se lo explico...”, pero ¡qué va!, al contrario me dijo: “no pasa nada y cuando quieras ya sabes: aquí tienes mis apuntes”.


Nuestro mundo tiene solución.

Esto es un detalle pequeño pero yo me pongo a ver nuestro mundo y me digo: “que diferente sería nuestro mundo si fuéramos capaces de amarnos por encima de las diferencias, que si de cultura, que si de lengua, que si de raza, que si de forma de ser, que de tal o de cual. Y es que nuestro mundo tiene solución, sólo hacen falta personas que se pongan a amar, por encima de toda diferencia; simplemente a amar. 


El amor fraterniza, crea ambientes nuevos

Yo no sé a qué os suena eso de amar a los enemigos, pero es que entendido desde ahí es lo más humanizador que puede haber; os imagináis que diferente sería todo... Es hasta gracioso como todos los ambientes se transforman: Uno se deja de hablar con la hermana y al cabo de un tiempo: “¡Olle!, perdóname, no lo quería hacer”, y ella que contesta: “¡No, perdóname tú, creo que fui yo la que metí la pata!. Pero imaginaos: si esto lo trasladáramos a nivel de países; dos países están el guerra, y al cabo de un tiempo un manifiesto de uno de los países: “Reconocemos que nos hemos equivocado en nuestro reclamo, pero además de eso queremos reparar los daños hechos contra vuestra nación”, pero el otro país que responde: “Hemos considerado todo el conflicto y nos hemos dado cuenta que en realidad la equivocación fue nuestra; hagamos de nuestras naciones dos naciones hermanas y  permitidnos componer el daño hecho...” ¡Qué grande sería!. Y quizá os suene un poco raro pero es lo propio del que ama y lo único que transformará nuestro mundo. Por eso lo único que se necesita para que nuestro mundo vaya cambiando son personas que amen, que estén dispuestas a desde lo pequeño a empezar a crear ambientes nuevos, ambientes de hermanos.


Y para esto es vital dar la Palabra de Dios.    

  En esto me es un testimoniazo una chica de México llamada Inés. Ella sufre una enfermedad terrible en los huesos que le ha dejado en silla de ruedas y le provoca fuertes dolores. Y sinembargo, porque ha conocido a Jesús, se olvida de su situación y  decide dedicarse sólo a amar, a dar esperanza a los que no la tienen, a levantar a tanta gente de la pobreza, no sólo material, sino también de la pobreza que es la falta de sentido, el no conocer el Amor. Y ahí va, cuando su enfermedad se lo permite (pues tiene que pasarse mucho tiempo en los hospitales en recuperación), de un lugar a otro anunciando a la gente que hay un Dios que les ama, que tienen un Papá que quiere que vivan realmente como hijos y hermanos. No hay persona que hable con ella  y no salga animado, muchos van a consolarla y alegrarla, pero al contrario salen  animados por ella. Y así cuantas y cuantas personas no nos vamos enriqueciendo con su vida Feliz, con su testimonio de amor de entrega por los demás.


El mundo necesita de tu amor.

¡Cuántas y cuantas personas hoy pueden recibir un aliento de vida a través de tu amor, de tus palabras y de tus gestos de amor!. ¡cuántos ambientes que puedes transformar!, ¡cuántas personas que pueden descubrir la alegría a través de ti, con tu felicidad!. El mundo necesita de tu amor.


VIVENCIA DE LA VERDAD

Como sabemos, el deseo de amar es una realidad común  a todos los hombres, y sin embargo entendida de formas muy distintas, unas veces como la relación sexual, otras como el darse al que se ama, otras como el compromiso con los que tienen puntos comunes a él: familia, nación, etnia...; otras se entiende como el ayudar a los más pobres y necesitados, es lo que llamamos altruismo: estar en el voluntariado, ir a países del tercer mundo, dar mis bienes a los más pobres y necesitados, los que más; otros dar limosnas, un donativo mensual... Todas 

formas de entender el amor muy buenas, pues todas vienen de Dios; muchos son  hasta capaces de dar su vida en aquel amor que entiende. Ahora, cuando nosotros hablamos de amar remarcamos su vitalidad (eterna): “Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos. Quien no ama permanece en la muerte. Todo el que aborrece (que para nosotros que entendemos la misión significa: “es indiferente”) a su hermano, el un asesino” 1Jn 3,14-15; de ahí que entendamos amar como vivir y dar vida; vivir gracias al encuentro con la Palabra (cf. Is 55,3; Ap 3,1-3), y dar vida a través de la Palabra, pues en la Palabra está la vida (cf. Jn 1,4).


Pero amar no sólo es vital para nosotros sino para la gran descendencia que Dios nos ha confiado pero que sólo recibirán la vida si les amamos, si tenemos el gesto y la palabra oportuna que les engendré a la vida. De ahí que para nosotros amar sea mucho más que un deseo, y aun más, el fruto espontaneo y natural del encuentro diario con Dios  (cf. 1Jn 4,7-10), pues jugamos con el destino eterno de cantidad de personas que si creen en Cristo se salvarán (cf. Jn 3,16); pero ¿como creerán en aquel a quien no han oído? Y ¿cómo oirán sin que se les predique? (Rm 10, 14). De ahí que para nosotros sea una urgencia inaplazable (Nos jugamos demasiado), y con el apóstol decimos “Predicar el Evangelio no es para mí motivo de gloria; es más bien un DEBER que me incumbe. Y ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!” 1Co 9,16.


En las escuelas de apóstoles esto se traduce en medios muy concretos, como las escuelas de charlas, la revisión de vida, la dirección espiritual, la confesión... en los que velaremos mutuamente porque nuestra vida y nuestra palabra estén llenas de contenido, y a la altura de las necesidades de nuestro mundo, para ser así profecía que devuelva la vida a las vegas de huesos secos que día a día nos encontramos (cf. Ez 37,1,10).


Con toda humildad y eliminando nuestra auto suficiencia, nos pondremos en manos de la fraternidad y pediremos a nuestros hermanos que nos ayuden como nosotros nos comprometemos a ayudarlos,  “a formarnos y capacitarnos, más y más, para desempeñar fielmente la misión de predicar el Evangelio de Jesús por todo el mundo.” (cf. Fórmula de consagración: Cons. 118).

Así como el desarrollo físico, psíquico y afectivo del niño depende enormemente del amor que se le de en su familia, así el desarrollo espiritual del compañero de formación y el discípulo, dependerán en gran medida del amor que le ofrezcamos; no cualquier amor entre nosotros y para nuestros discípulos, sino un tipo específico de amor en el que la promoción apunta a que el otro sea Cristo y Cristo evangelizador, en el que la ayuda está en cómo hacer que el otro responda viva y eficazmente al mandato de Jesús de hacer discípulos a todas las gentes (cf. Mt 28,19-20).


Nosotros queremos concretar nuestro amor creando fraternidades de vida evangélica que evangelicen (cf. Documento de aprovación de nuestra fraternidad por el cardenal D. A. Suquía) en el deseo de curar de raíz al hombre, eliminando desde dentro la falta de amor que le destruye.


Nuestro amor al hombre de hoy nos llevará a un amor especial por aquellos que han optado por curarlo. ¿Qué respuesta le daremos a Dios cuando nos diga: “dónde está tu hermano” Gn 4,9?. Ojalá nuestra respuesta no sea de ignorancia del otro, quizá en una situación de pérdida del amor a Cristo y a los hermanos, quizá en una situación de desconocimiento teórico y/o vivencial de su vocación y misión por nuestra ceguera (cf. Mc 8,22-26) y omisión (cf. Lc 10, 29-32); sino al contrario podamos decirle a Dios, como Jesús: “Cuando estaba yo con ellos cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido. Santifícalos en la verdad, tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo para que ellos también sean santificados en la verdad” Jn 17,12.17-19.



Quiebra del amor charla Vicente

QUIEBRA DEL AMOR


PAUTAS: 


- En muchas ocasiones he escuchado la dificultad en distinguir lo particular que diferencia las tres charlas de conversión que contiene nuestro temario. Se tiene la idea de que hay que dar palo o caña y con un tono más o menos alterado mover los sentimientos y dejar a la pèrsona con cierto sentimiento de culpabilidad y con ello nos damos por satisfechos.

- Estas charlas son muy importantes por que suponen meterse en lo más intimo de la conciencia de la persona. Es necesario entrar por que sólo desde la profundidad se puede dar una solución real a los problemas. Quedarse en la superficie es permanecer en la muerte. El cuidado y la atención del misionero en estos temas es el del cirujano que está operando a corazón abierto con la conciencia clara de que la vida de su paciente está en sus manos. 


- No se trata de gritar mucho, o de acusar mucho a las personas, sino de hacer un camino de acompañamiento en la verdad. Como dice Jesús, "La verdad os hará libres" (Jn 8,31). El misionero tiene que explicar de una forma clara lo que le pasa a la persona. No tiene sólo la función de detectar los males, que resulta relativamente facil, sino que predica con la seguridad de la curación. Pero para que se de la convcersión el apostol debe ganarse la confianza de las personas, y esto sólo se hace cuando la explicación de las causas de los males se ha hecho de forma seria y respetuosa, sin violentar las conciencias y sin fozar las libertades.


- Pero esto no quita en ningun momento la necesidad de anunciar con fuerza y denunciar con espiritu profético la situación en la que se encuentra la persona, y lanzar con una urgencia apremiante la oferta de la conversión a la que Jesús le llama y por la que ha dado toda su vida.


- La principal diferenciación entre la charla de inconsciencia y la de pecado, es que en inconsciencia se le habla a la persona desde un nivel más antropológico. Se dialoga con el que nos escucha mostrándole la situación de grave enfermedad que atraviesa, poniendo delante de sus ojos los síntomas y los efectos de su vida separada de la verdad, y en el dearrollo individualista y autónomo respecto de Dios. En inconsciencia se busca ayudar a la persona a que haga un parón en su vida, que por primera vez se pare a examinar que camino esta recorriendo, y a que consecuencias le está llevando. Y explicar de una forma seria las causas de todos aquellos estados por los que atraviesa la pesona y que muchas veces no sabe explicar. En inconsciencia se puede explicar las causas de las depresiones, de los complejos, de la envidia, del pesimismo antropológico que nos hace perder la motivación por vivir.


- En cambio la charla de pecado se situa a otro nivel. Es una charla más teológica en la que el misionero, con fidelidad, debe traducir los sentimientos de Dios hacia las personas. El dolor del Padre que como en el hijo pródigo (Lc 15) siente el destrozo de su corazón al ver a su hijo marcharse y abandonar el hogar. El dolor del Hijo que experimenta y sufre en su propia carne el pecado de la humanidad y que clavado en la cruz siente la soledad y la traición de parte de aquellos que eran sus discípulos. Y también el dolor del Espiritu Santo que se entristece al ver bloqueado a los hombres por el pecado y incapacitados para desarrollar todos los proyectos que él le había destinado para el bien de muchos.


- En la charla de pecado lo que se presentan son las causas profundas de los síntomas que habiamos detectado en la charla de inconsciencia. Es la mirada que el hombre de Dios tiene sobre las personas llena de gravedad y de esperanza a la vez.



ESQUEMA DE LA CHARLA


1. LA MIRADA DE DIOS SOBRE TU VIDA.


2. ¿ QUE TE HA PASADO HIJO?


3. LO QUE NOS HA PASADO ES EL PECADO.


4. EL PECADO DE ADAN, EL ORGULLO DEL HOMBRE.


5. EVOLUCION DEL PECADO PERSONAL, AL PECADO SOCIAL:


- CAIN Y ABEL (fraternidad, genocidio, fraticidio)

- BABEL (rebelión del hombre frente a Dios que afecta a toda la    sociedad).

- EL DILUVIO (la espiral del pecado llega a todas las esferas      de la vida sembrando de muerte todos los aspectos de nuestra     existencia).

6. LOS EFECTOS DEL PECADO :

- En mí mismo, mi muerte personal y mi falta de vida.

- En los demás, mi muerte la proyecto en los demás.

- El mayor efecto del pecado lo vemos en la cruz. Cristo crucificado   es el resultado de tu pecado y del mío. El sufre mi falta de vida,           y para devolvermela me ofrece la suya.


7. MIRA A LA CRUZ, ES POR TI ES POR QUE TE AMO.

El diálogo con Jesús en la cruz es el que nos salva. Si mucho ha sido nuestro pecado, su gracia sobreabunda, tornando en vida lo que nosotros habiamos condenado a muerte.



DESARROLLO DEL TEMA.


1.LA MIRADA DE DIOS SOBRE TU VIDA.

Yo no se como os sentis vosotros despues de este momento de oración. Pero cuando nos hablaban antes de hacer un parón en nuestra vida y examinar cómo hemos tratado a las personas que han pasado por nuestra vida, yo la verdad es que me he quedado un poco desilusionado, y como confundido.


Este momento lo he vivido con seriedad por que lo que se nos decía no eran tonterias. Es nuestra vida lo que está en juego y como no aprovechemos con intensidad cada segundo de nuestra existencia podemos llegar al final 

de ella sin haberla aprovechado ni lo más mínimo.

Yo le preguntaba a nuestro padre Dios cómo es posible que con tanto amor que de su parte hemos recibido, le demos como respuesta el egoismo y la falta de amor en el trato con los demás y le entendía a traves de su palabra :

   " Dejame cantar, en nombre de mi amigo la canción de mi amigo por su viña.

Una viña tenía mi amigo en una loma fertil. La cavó quitando las piedras y plantó cepas escogidas.

En medio de ella construyó una torre y también cavó un lagar. El esperaba que produjera uvas, pero sólo le dió racimos amargos."

Algo semejante a la historia de la viña ha sido la historia de cada uno de nosotros. Nuestro Padre Dios, desde toda la eternidad ha cuidado de nuestra vida con un cariño impresionante. Nos concibió en el seno de nuestra familia. Nos preparó a nuestros padres. Dice la palabra de Dios que  con amor eterno nos ha amado (Jr 31,3), y desde el vientre materno nos conocía.

Cuando iba creando nuestro cuerpo el con toda la ilusión del mundo pensaba en el uso que hariamos de él. Con las manos que nos dió Dios se imaginaba todo el bien que con ellas podiamos hacer. El trabajo compartido y creativo que con los demás hermanos, en fraternidad podriamos realizar. Pero el resultado de estos años de nuestra existencia son que en vez de usar de nuestras capacidades para ayudar a los demás, las usamos para nuestro propio beneficio. Nuestra mente que tiene unas posibilidades creadoras impresionantes y que Dios nos la regaló para con ella pensásemos como mejor ayudar a los hermanos. Los ojos para ver sus necesidades, los oidos para escuchar los llantos que nos lanzan.

Pero nosotros no hemos desarrollado nuestra vida según el proyecto de Dios y en vez de dar frutos dulces, hemos dado frutos amargos, como la viña que nos dice la palabra de Dios. 

El cuando nos creó estaba pensando en que nosotros llegaríamos a ser otro Cristo pues a su imagen y semejanza estamos creados todos. El nos rodeó de todos los medios necesarios para poder llegar a la talla de Jesús. La familia, la educación, las convivencias, la catequesis. Y el resultado con el que nos encuentra nuestro Padre es el de un hijo subnormal.

En Huelva tenemos unos amigos que en su pueblo han abierto una casa que se llama el "Cristo Roto", y está habitada por un grupo de todas las edades, tanto hombres como mujeres. Todos tienen algo en común y es que son deficientes mentales. Cuando nos invitaron a verles yo me quedé super impresionado. Estaban divididos por edades y por sexos. Los habia de diferentes tipos y grados de subnormalidad pero era muy duro el ver niños que se comportaban de forma agresiva, incontrolable. Y pensaba en los padres de estos niños. Con el cuidado, y con la ilusión que lo esperaba y el impacto al ver el estado de su hijo debía causarle un dolor impresionante. Así veo yo que debe estar nuestro padre Dios al ver la distancia tan grande que hay entre lo que él había pensado para nosotros, el ser otros Cristo, y la realidad de una vida de egoismo y de raquitismo en la capacidad de amar.

Pero lo que más me impresionó de todo el centro de deficientes fue un hombre que estaba sentado en un banco con la cabeza bajada y escupiendo en el suelo. Exteriormente no ofrecía ningun aspecto extraño. Tendría como unos cuanrenta y cinco años de edad. Sólo me resultó nraro que no se inmutase ante nuestra llegada. Permanecía inmóvil, como evadido. La persona que nos acompañaba nos explicó el extrañísimo caso de ese hombre: era ciego, sordo, mudo y deficiente mental. El único sentido par comunicarse era el tacto. 

Ese es el estado de nuestra vida cristiana, de nuestra vida de fe. Estamos ciegos para poder descubrir los detalles incontables del amor de dios y vivimos en una horfandad insoportable cuando Él nos grita por todos los lados que somo sus hijos. Estamos mudos para hablar a nuestro hermanos de los motivos tan grandes que tienen para vivir y les dejamos, en la mayor de las ocasiones, con su tristeza y sus faltas de motivaciones para vivir. Estamos sordos para escuchar los clamores de nuestro hermanos que nos gritan de los cinco continentes pidiéndonos nuestra vida y nosotros permanecemos tranquilos, sentados en nuestro sillón, evadiéndonos haciendo oídos sordos de esos clamores. 

Desde la fe nosotros tenemos esa misma enfermedad. El hombre tenía todos los elementos exteriores necesarios para ser una persona normal. Ojos sí que tenía, y boca, y oidos. El problema estaba en el órgano integrador de todas esas capacidades. La mente, la inteligencia es lo que tenía estropeado. Y a nuestra vida le ocurre lo mismo. Lo tenemos todo para poder ser personas plenas, realizadas, felices. Pero algo ocurre que vivimos en un estado de desintegración tal, que lo que queremos hacer no nos sale y aquello que no nos gusta es lo que más frecuentemente realizamos. Algo así cuenta San Pablo que le sucede: "Y no me explico lo que hago; pues no hago lo que quiero, sino que lo que aborrezco, eso hago."(Rm 7,16)

2. ¿QUE TE HA PASADO HIJO?.

¿Qué nos pasa?. ¿Qué le pasa a nuestro mundo que tiene bienes y recursos necesarios para dar de comer a todos sus habitantes, pero que a la hora de la verdad mata de hambre y de guerras a tantos y tantos inocentes anónimos?. ¿Qué nos pasa a los jóvenes que no tenemos creatividad para nada, y gastamos nuestras fuezas de forma inutil en borracheras y en fiestas donde la droga no puede faltar, por que sin ella no sabemos salir de nuestra timidez?.

Es el grito de nuestro Dios que nos lanza al ver como pudiendo vivir como Hijos de Dios, con una dignidad impresionante estamos mendigando algarrobas y comida de los cerdos como en la cita del hijo pródigo.

La respuesta es que en nosotros está de una forma muy presente la realidad del pecado. Yo no se que pasa por vuestra cabeza cuando escuchaís la palabra pecado. Quizás la asociaís a lo que de niños nos enseñaban en el catecismo. Pecado era todo aquello que no podiamos hacer, y que en el fondo es lo que más nos gustaba. Pecado a veces se entiende como unas manchas que se nos van quedando pegadas al corazón. O también entedemos por pecado el transgredir unas normas.

3. LO QUE NOS HA PASADO ES EL PECADO.

Pero la realidad del pecado es algo mucho más profun do. Leemos en el capítulo 59 del profeta Isaías: "Pecado es aquello que habre un habismo entre los hombres y Dios, aquello que levanta un muro impenetrable, y paraliza la relación".

Si Dios no fuera alguien personal  es cierto que la relación con el se podría establecer en categorias de servidumbre y de esclavitud frente a las leyes mque el Señor nos manda. Pero lo más grande del Dios al que tenemos acceso por que él mismo se nos ha reveado y nos ha salido al encuentro. Jesús en su palabra nos dice : "Ya no os llamo siervos, por que el siervo no sabe lo que hace su amo, a vosotros os he llamado amigos por que todo lo que le he oido a mi Padre os lo he dado a conocer".(Jn 15,15)

La relación que Dios espera de nosotros con el es la del amigo que habla cara con su amigo. Jesús nos habla de hasta que nivel concibe la relación de intimidad que espera mantener con nosotros. "Permaneced unidos a mí. Como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece unido a la vid. Así vosotros no podéis dar fruto si no permanecéis unidos a mí".(Jn 15,4).

La amistad y la vida común, en un diálogo amoroso continuo es la identidad que tenemos como personas. Dice el Vat II que :" La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre al diálogo con Dios. El hombre sólo llega a la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente ese amor, y se entrerga por entero a su Creador ."(Gs 19). Es impresionante el valor que el mismo Dios concede al hombre, hasta llegar a hacerle interlocutor con él. Pero lo más admirable es que en ningun momento impone u obliga el mantener dicha relación con él. Nos deja absolutamente libres, por que el amor no puede violentar o imponer una respuesta. Sólo puede provocarla a fuerza de seducción y de enamoramiento.

Es precisamente por esta capacidad que Dios nos ha regalado de ser libres donde radica la capacidad del hombre de decirle no a Dios. El pecado es decirle no a Dios, no a su amistad, no a vivir la vida compartida con él, no a realizar los proyectos que nos ha preparado con amor eterno desde toda la eternidad. es lo que le pasó a Adán y que tan graficamente nos narra el libro del Génesis.

4. EL PECADO DE ADAN, EL ORGULLO DEL HOMBRE.

Todo el inicio de la biblia es una maravillosa descripción del plan y del proyecto que Dios le había dispuesto y preparado al hombre. Dios lo creó a su imagen y semejanza, y le situó como su compañero con el que paseaba a la hora de la brisa con él en el jardín de Edén. Le dió el dominio sobre todas las cosas y lo único que le prescribió fueron unas normas propias de su condición de creaturas. Del arbol del bien y del mal no podian comer. Es sorprendente la actualidad que esta cita tiene para nosotros.

Más allá de discusiones sobre la historicidad o no de Adán y Eva, lo que interesa es ver como lo que les pasó a nuestros primeros padres es lo mismo que nos pasa a nosotros. La serpiente muy pronto entra en juego. ¿Quién es la serpiente?. Yo entiendo que la serpiente es un forma simpática de agrupar todo aquello que hay y que vive tanto en nosotros como en el mundo y que nos separa de Dios. Es el orgullo, es la autosuficiencia, es la rebeldia al sentirse creatura, es la oposición al plan y al proyecto de Dios.

La serpiente enseguida engañó a Adán. Le dijo que Dios les prohibía comer de todos los árboles del bosque. Esto era falso porque sólo les prohibió comer del arbol del bien y del mal. Pero es que el orgullo de los hombres y la autosuficiencia siempre nos situan en el campo de lo falso, de lo ficticio y de lo irreal, y desde ahí es facil manipular a los hombres.

Adán con la complicidad de Eva aceptaron y allí se produjo el primer pecado, que de alguna manera reproduce el mismo mecanismo de nuestros pecados. Lo que hizo Adán fue optar y creer más en sus propios planes y proyectos que en los que Dios le decía. ¿Qué es lo que les ofreció la serpiente?. Les ofreció lo que ellos más profundamente deseaban, el poder llegar aser iguales a Dios. Pero lo que resulta paradójico es que ese deseo es el mismo Dios el que lo había puesto en el corazón tanto de Adán, como en el de Eva, como en el de todos los hombres. El pecado no se produce por que tengamos aspirciones de ser grandes, sino que se da cuando buscamos realizar esas aspiraciones fuera del camino que Dios nos ofrece.

El orgullo del hombre muy pronto nos conduce al error. La serpiente lo que hace es oponer el deseo y las aspiraciones de grandeza que como hombres sentimos, a los designios y a los mandatos de Dios. El orgulloso al igual que muchas filosofías modernas concibe a Dios, como aquél que quiere impedir que el hombre se realice y no pueda llegar al pleno desarrollo de su felicidad. Pero esta concepción de Dios está absolutamente fuera de lugar cuando leemos en la escritura el designio dse gloria y de grandeza que Dios ha preparado para el hombre desde toda la eternidad. El pecado de Adán es el de no confiar en Dios sino el buscar desarrollar su vida fuera de siu voluntad.

Ese pecado continua con una actualidad impresionante en el hombre de hoy. Hemos avanzado demasiado con nuestra ciencia, con nuestros avances técnicos con nuestros ordenadores, para que ahora le tengamos que preguntar a Dios que quiere él de nuestra vida. A nivel individual también nos ocurre:

De niños está bien eso de rezar de pedirle a Dios por las personas que quiero y en el mes de Mayo enviarle flores a la virgen María. Pero en cuanto vamos creciendo y descubriendo que tenemos un motñon de capacidades y de talentos, con muchísima facilidad nos los apropiamos, y en vez de administrarlos según el destino universal al que Dios los había destinado, nos los guardamos sólo para nuestro provecho.

Pero ¿qué falta me hace a mí Dios?. Yo ya soy suficientemente adulto y conocedor de la realidad, como para estar ahora pidiéndole opinión. No se si existe o no, pero si existe que me deje tranquilo y que no me moleste. Ese es el común pensar de muchos jóvenes y adultos de nuestro entorno. Y lo que desconocen es el profundo daño que se autoocasionan al ir por caminos de muerte y de soledad, abandonando los caminos de vida y plenitud que Dios les ofrecía.

La mayor felicidad de Dios es la divinización del hombre. En Jesús, vemos los extremos de amor de Dios, capaz de entregar a su propio Hijo para que diera vida eterna a los que en él creyeran. Pero este camino de Divinización Dios lo había planeado realizar en comunió, en compañia, de la mano caminando Dios y el hombre hasta llegar a la meta en común. Pero la soberbia del hombre no soportó el caminar al lado de Dios. Se separó de el desobedeciéndole. Y el resultado fue la muerte del hombre: "Doble mal ha cometido mi pueblo. A mí me abandonaron, manantial de agua viva, y se contruyeron cisternas agrietadas que el agua no pueden sostener."(Jr 2,13).  

5. EVOLUCION DEL PECADO PERSONAL, AL PECADO SOCIAL.

Pero lo que más impresiona es ver como las consecuencias de nuestro pecado no se quedan en nosotros, como tampoco el pecado de Adán se quedó en él mismo sino que enseguida trascendió a la enemistad con Eva. La bilblia en el libro del Génesis nos expresa de una manera clara esta evolución del pecado que es imparable. En el mismo momento en el que el hombre fue desobediente a Dios ocurrieron dos realidades que son consecuencias inmediatas del pecado. La primera es que el hombre se descubrió desnudo. Es la mirada que tiene el hombre sobre si mismo cuando le falta una dimensión fundamental para él como es el diálogo con Dios.

La otra consecuencia es que el hombre se siente con miedo. La respuesta que tienen al pecar es descubrirse fuera del ambiente de confianza de Dios, y al oír sus pasos, se alejan pues se ha desfigurado la imagen que tenían de Dios. De aquel padre cariñoso con el que paseaban por el jardín, han pasado a ver a Dios como un juez. No es Dios quien ha cambiado, sino que es la apreciación del hombre. 

Pero las consecuencias más directas del pecado es la ruptura de las relaciones con los demás hombres. Adán. Se enfrenta a Eva acusándola a ella de ser la responsable de la desobediencia a Dios.

- CAIN Y ABEL.

Hay una historia en la Biblia que situa a continuación del relato de la caída de Adán, la historia de sus hijos Caín y Abel. Eran dos hermanos que se desde el principio se sitúan como bien diferenciados: uno se dedicaba a la ganadería y el otro a la agricultura. Esta difrerencia, en principio positiva por ser complementaria, se tornó por el pecado en causa de división y de envidia. Los dos se relacionaban con Dios ofreciéndole los bienes que tenían, pero Caín se enfadó con su hermano Abel, porque él ofreción un sacrificio más agradable a Dios. El resultado de la envidia fue acabar con la vida de su hermano.

La herencia que deja el pecado es una relación con los hermanos no de alegría por los éxitos del hermano, sino de envidia y de deseos de acabar con él. Esto lo vemos con mucha claridad en nuestro mundo. Cuántas guerras, cuántos fratricidios, por no ver en los hermanos todo lo positivo que nos pueden aportar aunque sean diferencias. La agresividad entre los hombres no es un fenómeno originario. La raíz más profunda de las luchas de Bosnia, de Ruanda está en el corazón del hombre, que por el pecado, separado de Dios, no ve la realidad de que el otro forma parte de mi misma familia, de que todos somos hermanos. 

- BABEL

La espiral del violencia no acaba en la lucha entre hermanos. El pecado personal se desarrolla, por misteriosas redes de influencia, en un pecado colectivo y estructural. La cita de la Torre de Babel expresa de alguna manera todo ese colectivo de hombre que planean todo un desarrollo de la sociedad alejado y en contra de Dios. 

La realidad sufriente que se vive en Medellín (Colombia) hoy donde las estadísticas hablan de alrededor de veinte muertos diarios por heridas de bala, no es algo que surja de la nada. El origen de toda esta espiral de violencia la podemos encontrar quince años atrás. Unas capas impresionates de pobres, una política débil, llena de corrupción y desfalcos, y un grupo de tres o cuatro narcotraficantes bien organizados han provocado una oleada de muerte violenta capaz de crear 7.200 muertos al año. La suma de los pecados individuales tiene una fuerza autónoma a nosotros mismos que despliega sus negativas influencias a toda las capas de la sociedad. La mafia que afectaba a unos pocos hoy deja secuelas en madres que se quedadn solas por la muerte violenta de sus hijos, esposas viudas jóvenes que deben sacar adelante a sus hijos, gamines (niños de la calle) que están condenados a morir a sus doce o trece años. 

¿Te has planteado alguna vez que tus actos de agresividad, tus egoísmos, tu trato preferencial de unos sobre otros puede tener consecuencias de tanta muerte?. Es algo muy serio hablar del pecado, porque los efectos que de él se derivan son de destrucción. 

En la cita de la Torre de Babel, de una manera muy sencilla, como si de un cuento se tratara, Dios describe la realidad de esa sociedad de hombres que se reúnen y organizan, no para crear estructuras de amor, de solidaridad y fraternidad, sino de orgullo, soberbio y oposición a Dios. Detrás de esta cita se puede ver la sociedad occidental, con estructuras de capitalismo y de consumismo atroz, arruinado y explotado a los paises del tercer mundo extrayendo de ellos las materias primas necesarias para mantener su sociedad de bienestar. Se ven las industrias armamentísticas que suponen la primera fuente de inversión del capital y que necesitan de guerras locales para vender sus productos pasando por encima de los muertos que haga falta con tal de conseguir ganancia. 

Detrás de esta cita se ve también la soberbia del hombre capaz de permitir que tres cuartas partes de la humanidad vivan en condiones de hambre y de miseria, mientra el otros cuarto vive en la opulencia y en el derroche, con edificios lujosísimos y riquezas escandalosas. 

El resultado de Babel fue que Dios confundió a los hombres haciéndoles hablar en distintos idiomas creando la desunión y la rivalidad. No sé si es el mismo dinamismo del pecado el que crea la desunión y la ruptura. 

- EL DILUVIO

Dice el profeta Oseas en el capítulo 4: 

"Escuchad la Palabra de Yahveh, hijos de Israel, que tiene pleito Yahveh con los habitantes de esta tierra, pues no hay ya fidelidad ni amor, ni conocimiento de Dios en esta tierra; sino perjurio y mentira, asesinato y robo, adulterio y violencia, sangre que sucede a sangre. Por eso la tierra está en duelo, y se marchita cuanto en ella habita, con las bestias del campo y las aves del cielo; y hasta los peces del mar desaparecen".(Os 4,1-3).

Esta es la descripción de la realidad del mundo cuando el hombre vive inmerso en el pecado y en abierta oposición a Dios. Desastres ecológicos, la capa de ozono provocando un progresivo aumento de las temperaturas que junto a los continuos incendios forestales van dejando al planeta tierra hecho un gran desierto. Programas estatales que buscan un control de la natalidad con la solución más cómoda pero más inhumana, negando a las personas el derecho a la maternidad y a la paternidad con métodos de esterilización masivos, o legalizaciones del aborto considerando como nor,mal lo que es un asesinato.

Los efectos del pecado a nivel mundial, los niños famélicos y en los huesos,( Como el caso de aquel fotógrafo que consiguió un premio internacional de fotografia al hacerle una instantánea a una niña sudanesa, amenazada de muerte por un buitre que la iba a atacar, y que el fotógrafo en la entrevista que le hicieron despues, se limitó a decir que espantó al buitre dejando a la niña le preguntaron al fotógrafo que ¿qué hizo? y la respuesta fue espantar al buitre. ¿Y con la niña que hizo? le preguntó el periodista, su respuesta fue: "la dejé allí, que iba a hacer si era una de tantos".  La insensibilidad la falta de reflejos para transformar las situaciones de injusticia, todo esto son efectos del pecado.

6. EFECTOS DEL PECADO:

a) En mi mismo: 

Al pecar, al separme de Dios, el primer efecto que se produce es mi muerte personal. "El que no ama permanece en la muerte".(1 Jn 3,14). Por el pecado rompemos la relación de amistad y de intimidad con Dios, que es fuente del amor, y deja de alentar en nosotros su misma vida que es amor.

Dejamos de estar llenos del amor y nos convertimos en unos mendigos del amor. ¿Qué son los suicidios?, ¿Qué son la cantidad de gente tanto joven como mayor con un montón de depresiones, de tratamientos psiquiátricos, de complejos?. Son las manifestaciones de un hombre vacio, insatisfecho, en constante búsqueda que no da con la fuente de la vida y que por ello enferma, e incluso hasta muere.

"Recuerdo un chico que conocimos en la universidad laboral de Alcala de Henares. Fuimos a su clase a predicar  en la clase de religión y nos llamó la atención su físico. Tenía la cara llena de cicatrices y se le veía marginado del resto de la gente. Al terminar la clase nos acercamos a él intentando comenzar una amistad y poderle servir de ayuda. Me quedé impresionado al ver lo que la falta de aceptación puede provocar en una persona. Actualmente está en un siquiátrico

después de haber intentado varias veces el suicidio"

Los complejos el no sentirnos libres frente a los demás, el estar obsesionados por la opinión que los otros tienen de mí, el que nos cueste hablar en público tiene la causa en que no vivimos reconciliados con nosotros mismos. Nuestra identidad no la  recibimos de Dios, que es quien nos la da, el ser sus hijos. Pero por el pecado hemos roto la relación con él,nos sentimos huérfanos y sin seguridad de nosotros mismos. Eso es efecto del pecado.

Estamos muertos cuando en nuestro delirio de grandeza nos creemos el centro del universo. Hacemos girar a todas las circunstancias y a todas las personas al rededor nuestro. Nos sentimos los más importantes burlandonos de los demás sin importarnos lo que les ocasionamos con tal de aparecer delante de nuestros amigos como los más graciosos.

"Recuerdo en mi instituto cuanta fanfarronería había en nuestras conversaciones los lunes por la mañana. Todos eramos los más ligones, los que más bebiamos, los que más broncas montabamos y a lo mejor todas estas historias eran espejismos y fantasias que ocultaban una realidad rutinaria y sencilla como la de todos".

Buscamos llamar la atención en un montón de cosas, la ropa que os poneís las chicas, toda para llamar la atención y provocar, la forma de hablar como nos comportamos, e incluso las depresiones muchas veces tienen el origen en las ganas tan grandes que tenemos de que alguien se fije en nosotros de poder llamar la atención.

"Leí en una revista un reportaje que hablaba sobre la anorexia. Es un enfermedad muy actual y consiste en unos trastornos sicológicos que provocan la falta de apetito y el enfermo no quiere comer, llegando en muchos casos a la muerte. La raíz de esta enfermedad está en el complejo de sentirse gordo. El tener un cuerpo según los cánones de la moda tienen un precio tan alto como la muerte misma".

Qué nos pasa a los hombres!! qué son todas estas manifestaciones?. Son expresiones de una muerte, de una falta de vida. Dios a nosotros nos ha regalado el poder  vivir en la abundancia. Vivir en casa con él como hijos, y nosotros estamos como bagabundos mendigando un poco de amor. Por eso las masturbaciones, el aprovecharme de los demás el abusard de los otros...

Las drogas, el alcohol se han convertido en un ingrediente necesario e imprecindible para un joven en un fin de semana. Y esto no es normal, no es normal que la gente joven para salir de la timidez tenga que beber un  monton de "minis" de "cerveza" o "chupitos de whisky". Conozco casos de amigos que han llegado a ingresar en el hospital de urgencias en un estado de "Coma hetílico" por ingerir tanta cantidad de pastillas y de alcohol.

Lo pero de todo esto es que se ha convertido en algo "normal",  "cultural"  "es que somos así" y se crea toda una estructura alrededor de la venta de droga y de alcohol que facilita el consumo para los jóvenes. Estamos en la "cultura de la muerte"

b) La muerte en los demás

La persona que se ha alejado de Dios y que vive de espaldas a su palabra tiene un trato con los demás de explotación y de aprovechamiento. El que no conoce a Dios no puede amar, porque no tiene la mirada verdadera sobre los otros. En vez de ver hijos de Dios, creaturas amadas por él, vemos adversarios, contrincantes, gente que nos pueden robar lo poco que hemos conseguido.

Las relaciones que se viven hoy entre  los chicos y las chicas, los padres con los hijos está muchas veces marcada por la posesión y la manipulación. "El otro" es un objeto útil y válido mientras me ofrezca algún veneficio o placer. Cuando deja de aportarme lo que necesito lo puedo aparcar o tirar, como un pañuelo usado. 

"Cantidad de ancianos abandonados por sus hijos en residencias de ancianos en el mejor de los casos, cuando ocurre como me contaror a mí de un señor mayor al que sus hijos le llevaban en el coche. Pararon en una gasolinera y el anciano fue al servicio. Al salir de los baños no encontró a nadie y era que su hijo y su nuera lo habian abandonado por que suponía una carga llevárselo de vacaciones con lo mayor que estaba".

Es super cruel el caso, pero real. A la sociedad actual lo que le importa es lo estético, lo que se ve. Sólo cuerpos con una medida perfecta equilibrada y armónica tienen derecho a vivir. LOs demás, los cuerpos gastados y fatigados de amar esos mejor que no se vean, mejor ponerlos todos juntos en lugares que se disimulen. Lo mismo ucurre con los deficientes físicos o mentales. Valoramos las cosas, no por lo que son sino por lo que aparentan. 

La muerte nos provoca un pánico impresionante. Vivimos de espalda a ella y ponemos los cementerios lo más camuflado posible para olvidar, aunque sea de forma momentánea, que nuestros preciosos cuerpos tienen el destino marcado, de ser inquilinos permanentes en esos campos de paz.

"Tenía una amiga en clase que era super guapa . Todos los chicos íbamos detrás de ella, pero pasaba de nosotros por que tenía un novio mayor que nosotros, con coche, con trabajo, con pelas. Pero un día la chica dejo de venir a clase y al poco tiempo descunbrimos la razón por la que dejó de venir. Y fue que sufrió una depresión impresionate cuando el chico con el que salía la dejó. LLevaban un montón de tiempo juntos pero la questión que le martilleaba la cabeza era saber si su novio la quería por lo que ella era de verdad, o sólo por su cuerpo. Tuvo un golpe tan fuerte que tuvo que recibir tratamiento psquiátrico".

La verdad es que la que sois más guapas tenéis que ir con mucho cuidado. Por que hay cantidad d chicos jóvenes que no tienen más intención al buscar una compañia que satisfacer sus ansias de placer.

Se valora muy poco a la persona por la persona. Se la continua explotando y manipulando como hace cinco siglos. La esclavitud, el racismo, la marginación de la mujer, el que se la continue considerando como un objeto de uso de parte del hombre no son cuestiones resueltas. El poco valor que se le da por ejemplo a una vida en Medellín, donde se mata por 2.000 pesetas. O las matanzas impresionantes de Ruanda donde los cadaveres se descomponían delante de las pantallas de la televisión internacional. Y delante de nuestra pasividad. Los sentimientos sí que se nos llegan a mover, pero el responder con toda nuestra vida aplicada a buscar soluciones es algo que no entra en nuestros cálculo.

Hay un matrimonio de nuestra comunidad que le tocó vivir de muy cerca lo que es el pecado de los hombres cuado se proyecta hacia los demás. Un hijo suyo fue asesinado en el metro de Madrid por unos jóvenes que le quisieron robar. Probablemente Skins a los que les molestaba el color de su piel. Erda negro.

Los rebrotes de razismo, las oleadas de persecucionesw frente a los que son de paises pobres y del tercer mundo son manifestaciones de nuestro pecado.

A lo mejor tú dices :"Yo no soy racista, o yo no hago mal a nadie, yo no puedo hacer nada". Pero la trealidad es que sino inviertes tus talentos y tus capacidades para cambiar todas esas situaciones de injusticia, tu eres complice de la situación. Y tienes tanta responsabilidad en el mal del mundo como el que más.

c. El mayor efecto del pecado lo vemos en la cruz.

Todas esas situacions alas que estamos acostumbrados a ver en la televisió, y que incluso nos molestan por desagradables, no efectan sólo a los que las sufren. Nos afecta a todos, por que todos formamos parte de el cuerpo de Cristo, y cuando un miembro sufre , todos sufrimos con él.

Pero estas realidades constituyen la pasión actual de Cristo. Jesús no sólo murió hace 2.000 años en la cruz del calvario, sino que su muerte se ha prolongado a lo largo de la historia en cada muerte injusta, en cada atropeyo de la libertad y de la dignidad de las personas, en cada guerra, o en cada niño que muere de hambre.

Jesús en su palabra tiene un diálogo con nosotros que es impresionante: "Lo que hicistéis a uno de estos hermanos míos más pequeños a mi me lo hicistéis. Y lo que dejaste de hacer a cada uno de ellos, a mi me lo dejaste de hacer". (Mt 25, 31ss). Jesús habla de realidades bien concretas en las que viven nuestros hermanos. El hambre, la desnudez, la sed, la prisión, la enfermedad. Todas esas realidades con las que nosotros nos encontramos a diario son los lugares que con más facilidad nos encontramos con Jesús.

En los que sufren está Jesús, en los que lloran, en los que te piden a gritos una palabra de esperanza, de ilusión, de sentido. El pecado más impresionante es el que sufrió y continua sufriendo Jesús de parte de los hombres. El Dios bueno y compañero de los hombres que se hizo semejante en todo a nosotros, para indicarnos el camino que lleva a la vida, vino a su casa pero los suyos no le recibieron. Pero no bastó con quedar indiferentes e impasibles ante su mensaje. En el máximo poder del pecado, de la agresividad,  y violencia del corazón del hombre mató al Dios de la vida. En la cruz se ve de forma paradójica el máximo de egoismo y pecado del hombre, y ala vez el máximo de amor y de entrega de partye de nuestro Dios.

"En la película del Muro de Pink Floid, hay una imagen que a mi me ha impresionado mucho cada vez que la he visto. Es en dibujos animados y aparece una cruz inmensa de color rojo muy fuerte, del color de la sangre. Al pie de la cruz se va formando poco a poco algo semejante a un rio, también de sangre. A los lados del rio hay unas calaveras y el destino de la corriente de sangre es una alcantarilla".

Yo no se cual era la intención del director de la película. Pero la interpretación que yo le doy es muy fuerte. Es ver como todo el derroche de entrega y de amor de parte de Jesús no sirve para nada. Su amor por que nadie lo entiende y por que nadie lo acoje sólo tiene como destino la basura. 

No se lo que os provocará a vosotros pero yo me niego a aceptar que la muerte de mi Jesús no sirva para nada. Pero la realidad es que los que le causamos más muerte y dolor a Jesús somos los que más cerca estamos de él. Os tengo que pedir perdón en nombre de la Iglesia, en nombre de tantos sacerdotes y de tantos cristianos que de boca nos definimos así, pero que con nuestra vifda y con nuestra conducta desmentimos aquello que decdimos ser.

El pecado de la iglesia es muy grave, por que la misión de toda ella es revelar el rostro auténtico de Dios pero en demasiadas ocasiones en vez de mostrarlo lo que hemos hecho ha sido velarlo y ocultarlo.

Pero el gran pecado que tenemos los cristianos es hacer de Dios alguien a nuestra medida, que no nos molesta sino que aprueba todos los planes que nosotros le presentamos. El miedo que muchas veces sentimos a la llamada, a la vocación, nos muestra que no tenemos un trato de confianza con él . Cuanta gente que rehuye lo que Dios le pide y que no descansa tranquila hasta que le responda con sinceridad.

7. MIRA A LA CRUZ, ES POR TI, ES POR QUE TE AMO.

Mira a Jesús en la cruz. Es la mayor prueba de que te ama. A ti, personalmente. Es verdad que muchos de nuestros comportamientos en vez de darle vida lo que hecho ha sido matarle. Es verdad que a nuestos hermanos en vez de ayudarles a ir a Jesús y facilitarles el seguimiento les hemos sido motivo de escándalo. Pero la misericordia y el amor de Dios son eternos y tienen más fuerza que todos los pecados del mundo juntos. Por ello quedate a solas con Jesús. No apartes tu mirada de sus ojos. Escucha como dice tu nombre y como te grita que tiene sed. Que te perdona por que no sabes lo que has hecho. Y que te presenta un proyecto or delante para que transformes, como en la resurrección, todo lo que es muerte en vida.

(Vicente E.)




































TU VIDA ES PARA EL AMOR





TU VIDA ES PARA EL AMOR



Este rollo es el tercero del primer día. Sigue al rollo “TU VIDA MORADA DE AMOR”.

El tema cuadra bien para una chica. La profesora seglar ha de guardar siempre el estilo propio de un testimonio viviente, natural, sencillo, espontáneo. Nunca en plan de doctora, con explicaciones teóricas.

Los oyentes se encuentran ordinariamente en este momento en plan de curiosidad. Si los ha calado el rollo anterior sobre la Gracia Habitual tienen ya algo de interés y simpatía por las Convivencias.

Este rollo además de despertarles su ilusión para seguirlas, será ya un fuerte aldabonazo a su vida vacía, estéril o quizás desquiciada.

OBJETIVO: El objeto del rollo es hacerles ver que su vida es para Dios. Ordenar, pues, la vida hacia El (probando que su vida es para la felicidad: la felicidad definitiva está en el Amor con mayúsculas que es Dios).

Que lejos de Dios no encontrarán nunca la felicidad que los amores humanos, armados ordenadamente, son camino muy bueno para llegar a Dios.

Que Dios es mejor que todo lo creado; es el Amor y que todos los demás amores, sin El, serían incapaces de llenar el corazón. Que está creado para El, y su oficio es darle gloria.

Sí se desvía de El será desgraciado ahora y siempre.

En resumen, el rollo pretende explicar y probar lo que dice el pequeño catecismo: ¿Para qué fin haya sido creado el hombre? “para conocer, amar y servir a Dios en esta vida presente y después verle y gozarle en la otra”.

Y la proposición del primer mandamiento de la ley de Dios: “Amaras a Dios con toda tu mente, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas”.

(de 40 a 60 minutos de duración).


“TU VIDA ES PARA EL AMOR”


Irradian amor las vidas. Nacieron del amor. Castillo o morada de amor es el alma en gracia. Constituye la más bella embajada en la tierra de la patria del amor que es el cielo.

A esta vida, pues, de tanto precio, de tanta belleza, tan apreciada por todos y tan regalada de amores por parte de Dios, ¿qué destino le deseas, qué camino le señalas? ¿qué finalidad le adivinas?.

Creo que ella misma lo indica. Como la brújula señala el norte. Como los cipreses buscan el cielo, la dirección común de todas las almas, de todas las vidas sin excepción, apuntan a la felicidad. Todos la buscamos sin descanso. El hombre del mundo, la mujer viciosa, lo mismo que el sacerdote y la misionera entre los leprosos.

Lo dijimos ya. Dios nos creó para que participáramos de su felicidad, para que fuéramos felices. Y como el pez no puede vivir sin agua y el mundo sin aire muere, así el hombre sin felicidad anda con el corazón vacio.

Miremos pues, de localizar el tesoro que todos buscamos.

¿En donde se encuentra la felicidad?. ¿En la riqueza, los honores, en los placeres, en la salud?. No. Muy bien sabemos que no: personas muy ricas, cubiertas de honores y sumergidas en los placeres y hasta con plena salud, viven en continuo desespero y el mayor número de suicidios los encontramos entre los que se hartan del mundo y de la carne.

Es cierto: la felicidad está en el amor. 

Balmes dice: “sin amor no hay felicidad” “como del fuego nace la llama, así la alegría nace del amor” (Treviño). Dulce llaga suave herida, agradable tormento muerte anhelada. Es evidente que el amor es el dueño absoluto de la felicidad y nada ni nadie se la puede arrebatar.

Si Dios nos creó para la felicidad y la felicidad está en el amor, bien podemos afirmar que Dios nos creó para el amor y que nuestra vocación es amor. Santa teresa del Niño Jesús exclamaba: “al fin he hallado mi vocación, mi vocación es el amor. Comprendí que el amor encierra todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares, porque es eterno”. De semejante manera cantaba también San Juan de la Cruz: “mi alma se ha empleado y todo mi caudal en su servicio, ya no guardo ganado y ya no tengo otro oficio que ya sólo en amar es mi ejercicio”.

Siendo el amor tan atractivo, el imán que arrastra todos los corazones, y siendo creados para El con una antena maravillosa para captar todo lo que a amor sabe, todos vamos, naturalmente, a la caza de amores, desde que nacemos hasta que morimos. Eso es lo natural, es la primera exigencia de nuestra naturaleza, pero además es muy bueno, es lo mejor que tenemos, ojalá la antena funcionara siempre con normalidad y supiera recoger con toda fidelidad la verdadera voz e imagen del amor y la brújula de nuestro corazón no se desviara jamás.

El peligro está en tomar por amor lo que es un disfraz del mismo, o quizás su peor enemigo. Pues los falsos amores andan con frecuencia como lobo con piel de oveja, por eso cuidad en donde pongas tu amor pues sólo con un verdadero amor se contenta. Busca tu auténtico tesoro, allá tienes tu corazón.

El corazón desea llenarse de amor. Por esto, mientras vayas sorbiendo todo lo que no sea amor tendrás que devolverlo otra vez y tendrás que ir cambiando continuamente de objeto, describiendo, a veces, la triste trayectoria de fracasos, recogiendo y echando en la cloaca aquello que tenía apariencias de bueno y le envenena la vida y le amarga la existencia. Muchas vidas son, por desgracia, una cadena de fracasos y por lo mismo un hervidero de infelicidad, pues no llegan a dar con el verdadero amor y tienen que buscar continuamente substitutivos que no hacen más que aumentar su sed de amor, resecando cada vez más su corazón como la morfina en el enfermo, como quien sopla a un voraz incendio intentando así apagar el fuego, o como el chupete en labios del niño hambriento.

Si la cosa no fuera en el fondo tan seria, diríamos que abundan los chupetes por nuestras calles y plazas, en personas que quisieran ya vivir de ilusiones. Quizás la niña puso su corazón en cualquier juguete. Sería una cocinilla o un tamborino, muy poco le dice el corazón y lo cambia al poco con una muñeca de cartón o de goma que satisface un momento, pero pronto pide ser sustituida por otra que mejor mira, gruña o llore o diga papá. Una muñeca de tamaño grande parece que colmará sus ansias; pero no, la niña va creciendo con sus trece, catorce años y ya no le contentan cocina ni muñeca; pide un solemne muñeco aunque sea peón de cocina o auxiliar de bomberos. Así se llega a los diecisiete-dieciocho años, y entonces lo prefiere cadete y que fume tabaco rubio. A los veinte cambia un poco la cosa y lo quisiera un hombre formal y que dé mayores garantías de amarla y, además del donaire del tipo exterior, exige la simpatía de su cartera. Viene la boda, sueño dorado. Terminó el viaje de novios y la cosa parece ir sobre ruedas. Pero tampoco llena, por completo, el corazón. Sin duda una persona carne de su carne y sangre de su sangre, correspondería mejor a sus ansias de amor, y centra su corazón el futuro hijo. Aunque no debería ser así, aquel novio idolatrado, su actual esposo, pasa a segundo término cuando la joven madre contempla al hijito en sus brazos. Todas sus atenciones y amores se reservan para el niño y espera, sin duda, que será correspondida con toda fidelidad cuando sea crecido. Pero tampoco lo consigue como lo desea, pues pronto su hijo pone en otra persona su amor y los padres llegan a quedarse solos teniendo que recurrir al recuerdo de amores perdidos, su corazón se coloca después en el dinero, temen quedar abandonados de todo amor y harán lo posible para ser socoridos por el mayor número posible de “seguros”, pues temen, quizás infundadamente, morir sin todo el aprecio que desearían.

Triste historia pero no tan rara que no podamos presenciar de vez en cuando. El corazón no acertó a dar con el auténtico amor.

¿Cuál es, pues, el amor que les podrá satisfacer plenamente?.

Este sólo puede ser un amor perfecto, duradero, seguro y cuyo otro amor no lo iguale o supere nada; y este es el AMOR CON MAYUSCULAS, este es Dios, manantial y fuente de todos los amores. Realmente, si uno puede imaginarse un ser que reúna el amor de Padre, el amor de hermano, el amor de esposo y de todos los amores posibles juntos, no le será difícil comprender que a éste nos lo comamos como a un terrón de azúcar. Eso pues, han encontrado los santos en Dios. De aquí comprendiereis cómo Dios arrastra a tantos, ansiosos de ofrecerle su vida hasta el corazón. Lo decía muy bien el gran pecador Agustín:

“nos hiciste, Señor, para ti
Y nuestro corazón andará inquieto
Hasta que descanse en ti”.

Y no es nada nuevo. Sino, abramos el pequeño catecismo. ¿Para qué fin ha sido creado el hombre?:
Para conocer, amar y servir a Dios.

Primero, claro, conocer: Porque no se puede amar lo que no se conoce, y este es precisamente el fallo grande de los hombre, no su mala inclinación, no sus malos deseos, sino sobre todo su ignorancia o falta de conocimiento de Dios.

Se comprende que la mayor pena del alma al ver a Dios claramente. Sea el tener que separarse de El. El infierno dejaría de ser infierno si no faltara en él el amor de Dios. Y el pecado, por otra parte consiste en dejar al creador, por amor a una simple criatura, cosa que sólo puede pasar a quien obcecado por la pasión no ve el valor de Dios, como quien cambia un billete de mil por una moneda de cinco céntimos.

¿pero se puede ya en la tierra llegar a un conocimiento de Dios capaz de mover el corazón sobre todas las cosas?. Ejemplos diariamente, santos, misioneros y hoy más que nunca cantidades de seglares enamorados de Dios. Recordad sino, la historia de teresa de Jesús. En sus primeros años cautivada por el hechizo del mundo, después al igual que San Juan de la Cruz, repetirá:

“vivo sin vivir en mi
Y tan alta vida espero
que muero porque no muero”

Loca de amor a Dios más que cualquier corazón por todo lo creado. Dios nos hizo para El. Hechos a su medida, todo cuanto existe nos puede gustar pero no nos puede llenar. No nos crió para siervos, esclavos suyos, sino para darnos su amor, empleando en conseguirlo toda nuestra ilusión, todo nuestro servicio. Y, decía Fray Francisco de Osasuna:

“Dios no tiene otra cosa mejor que el amor y de éste da a los que en esta vida le sirven, y con él en más cantidad hará paga en el cielo”.

De su subsistencia dice Cabodevilla: “viven el creador y las creaturas y la creatura añade efecto al corazón, trata de reproducir los varios aspectos del amor para así volver a la fuente de que manaron y el que no ama a Dios hasta en su creación, no ama a Dios y al que no ama a las creaturas hasta llegar a Dios tampoco las ama verdaderamente”.

“No son, por consiguiente, más que la cara palpable del amor y de la necesidad del amor, testigos del amor e invitación al amor… pues todas las cosas hambrean y tienden al amor a Dios, sólo a Dios. Sólo hay en definitiva un amor. El amor de El, lo demás es muerte”.

De ahí entiendes fácilmente el papel que deben desempeñar en tu vida, los amores humanos, para que seas verdaderamente feliz.

“Si el amor natural” dice Caffarel, “no fuera como una pregustación de este otro amor, los hombres no pondrían en él tantas esperanzas ni le reprocharían tan amargamente que les decepcionara. Estaríamos en paz con el amor si no brillarán en el fuego del amor de Dios; el amor humano tiene por misión invitarnos a buscar el amor de Dios. Hemos de buscarlo pasando por el amor humano, pero sin detenerse en él. El amor no triunfará si no se arrodilla ante la Gracia y suplica ser revestido por ella, nutrido y fortificado por la gloria de Dios”.

“Si a su vez, dice Claudel, “no fuese tan conmovedora, si no evocará otra cosa, las criaturas no serían problema para nosotros y estarían en paz con la rosa”.

La decadencia, pues de tantos amores se explica por el olvido de este principio fundamental, según el cual alejarse de Dios y pecar contra él, e ir contra el Amor y separarse del venero del amor. Pues si el corazón humano lo pide todo del amor, el amor lo decepcionará, debe pedirse lo que realmente está encargado de procurarle. “El amor humano es un camino para llegar al amor de Dios. Es un medio, no un fin, pero es un medio poderoso… y el mundo entero es sólo un haz de aspiraciones hacia lo alto” (Cabodevilla).

“El amor humano, en efecto, no es la estafa, no es el gran engaño, son los hombres que se equivocan con él. Esta decepción a menudo hace perder la fe en el amor y esta incredulidad es tan grave como aquella idolatría de la cual no es más que el fruto podrido… la criatura no puede colmar un corazón que es suficientemente grande para recibir al creador… el venero del amor cristiano no se halla en el corazón del hombre: está en Dios”. (Caffarell)

Y todo esto contando con amores humanos de verdad. ¿Pero si los amores son falsos y con el nombre de amor se disfraza su peor enemigo que es la complacencia propia a costa del mismo?, pues algo muy interesante no podemos olvidar y es que el corazón no puede estar sin amar, como el hombre sin respirar. Y quien no ama a Dios en los otros amores, y a los otros amores por Dios, provoca la ruina de su corazón. Pues el corazón tiene que llenarse y al no llenarse de Dios…. Sin duda estará mendigando los desperdicios del mundo o compartirá su suerte con los corazones vacios y al despreciar el alimento de la casa del Padre tendrá que pelear por las bellotas con los cerdos. ¡Qué triste la situación de ciertos corazones!.

Me recuerda el hecho de la desgraciada hija de familia que tenía ya los veinte años cuando enloqueció, con la manía de que sus padres la querían matar, renunciaba a todo alimento de la casa porque imaginaba que estaba envenenado. La vida se le hacía insoportable e iba consumiéndose cada día. No pudiendo aguantar más, se escapó de casa. Al cabo de unos días dieron con ella. Su morada era una zarza y su alimento lo que en ella pudo agarrar, unas frutas verdes y unos caracoles que había entre los espinos. El alma que desprecia el alimento del Padre tiene que alimentarse después de inmundicias y desperdicios humanos, muchas veces con la deshonra en la vida y sin amor en las manos, pues a menudo lo que parece oro no es más que oropel. Puede también pasar lo que al niño que quería el sol: “mamá quiero el sol”. Imposible darle el sol. El niño saldrá con la suya. Ha llovido, está la calle llena de charcos y el sol se refleja brillante en el agua. Ha llegado el momento, el niño con su trajecito limpio se acerca con aire de triunfo al sol, el mismo lo cogerá; y como quien agarra a una difícil y codiciada presa, el niño abraza con toda su amplitud el aparente sol, dejando el consiguiente rastro en su traje y sin percibir ya la huella del sol en el agua turbia del charco.

¡Cuántas vidas encharcadas yendo tras amores aparentes!. ¡cuántos desengaños y desilusiones después!. No es oro todo lo que reluce.

Siendo creadas para el amor de Dios, El mismo ya nos destinó y nos consagró desde el bautismo para su uso y servicio. He ahí el alto destino de nuestra vida. No es considerado del mismo modo el vaso para el altar que contiene la sangre de Cristo.

Grande es nuestro destino. Ser para Dios, glorificarle y darle gracias. Amarle y servirle con toda la mente, con todo el corazón y con todas las fuerzas. Todo, alma y cuerpo con sus potencias y sentidos, para su honor y su gloria.

Es muy lógico pues de la abundancia del corazón habla la boca y quien tiene el corazón lleno de amor dará gloria, ya que el amor es difusivo de si mismo. Luego, quien no ama a Dios no puede glorificarle y quien le ama de verdad le dará gloria espontáneamente, como el sol, por ser sol, da luz y calor.

Quien posee a Dios lo irradia y lo anuncia (clara cum laude notitia) jubilosamente. Eso espera Dios de nuestra vida en este mundo; que sea como arpa divina para cantar sus perfecciones y como director de toda la creación, arrancar de a creación animada e inanimada y de todos los hombres juntos un “bendecit” universal de triunfo y gratitud. Que sea la vida guía y vez para indicar a los humanos en donde está la verdadera felicidad y el AMOR verdadero.

Cuántas vidas al margen de su verdadero camino, sin tener nada en su haber. Vidas inútiles y vacías, sin razón de ser. Reconocieron la nobleza de su fin y la altura de su destino y andan errantes, sin rumbo y con las manos vacías. Recordaréis, sin duda, la película “Bala rasa”. Familia despreocupada, distraída. El hijo reflexiona en el seminario y al regresar de vacaaciones sele anuncia que si muriese se encontraría con las manos vacías. Ella se escabulle y burla la observación. Al cabo de unos días el coche con el que intentan huir se despeña. Está ella perdiendo la vida… Llega veloz su hermano y recuerda. Y casi apenas sin fuerzas


levanta sus manos tremendamente abiertas…¡mis manos, mis manos vacías! y muere

Otras personas desgraciadamente no sólo habrán inutilizado por completo su vida enterrando todos los talentos, sino que has habrán abusado de ella, profanándola y profanando a los demás. Te horroriza solo el pensar que puede uno coger el copón del sagrario y profanarlo. Tu vida, Copón vivo de Dios ¡cuántas profanaciones!.

Ojalá nunca profanes tu vida y sepas exprimirla por Cristo, sacándole todo el rendimiento, y cuando otras chicas la destruyen en el vicio, ya en plena juventud, se deshace su vida podrida por el vicio perdiendo a las almas. Bien está que otras vidas se consuman y agoten en bien de las almas ayudando a sus hermanos, ofreciendo a Jesús sus cerebros, su corazón, ojos y sentidos y energías todas. Cuántas veces le tiembla la mano al sacerdote al pasar con el oleo sagrado de la extremaunción ante la vida perdida o vacía de una joven, al trazar una cruz sobre sus ojos, oídos, labios, manos y pies. Como uno se pregunta, mudo de impresión de una vida que se acaba sin fruto ¿qué has hecho de tus labios, pies, manos?.

Te invito a que emplees a fondo, momento a momento, en el objeto propio de tu vida, pues el ideal es grande y vale la pena agotarlo por el totalmente. Ya te das cuenta, naciste del amor y tu vida es su morada. Fue consagrada para el servicio del amor y para ser altavoz del amor en el mundo. Recurso con envidia santa, el bello ejemplo del joven apóstol.

Pero en este momento, delante del sagrario, no podemos olvidar la presencia de Jesucristo precisamente para cuidar y alimentar tu alma.
“Corpus D.N.J. custodiat … invitam ad eternam amen”.

De qué le sirve al mundo entero ganar el mundo si pierde su alma. No descuides, no pierdas cosa de tanto precio.
¡Perder la vida por una peseta! ¡Perder el alma por…! Tu lo sabes.


Se dio perfecta cuenta, en su juventud, del valor de las almas y del precio de sus vidas y decidió con todo su ardor consagrarse a orientarlas empleando para ello todos los talentos que Dios le diera, preparando al máximo su inteligencia y dando la mayor proyección a su corazón de apóstol. Las almas captaron sus intenciones y recogieron sus esfuerzos. La gracia sonreía en el corazón de un grupo valiente. El no cesaba en su intento santo. Muchos viven ya la vida de Dios. El excesivo trabajo consumía sus esfuerzos. El cuerpo agotado no podía seguir el ritmo que sus anhelos le imponían. Desde el lecho de su enfermedad mortal vuelan sus amores tras las almas que quisiera orientar hacia Dios. Lo ofreció todo, todo al Señor y la oblación se va consumando, sus pies ya no pueden valerse, pero algo le queda aún en sus pulmones y pueden abrirse sus labios resecos. Ruega alas almas vayan junto a su lecho.

Quiere que su vida, a punto de derrumbarse sirva de puente para acercar las almas a Dios. Por sus ojos moribundos asoma la presencia del amor auténtico, al que sus labios quebrados sirven aún de altavoz. La gente capta este mensaje de amor. Se apaga la llama pero prendiendo fuego en el corazón de todos.

Al morir el pueblo arde amor a Dios. Con su Cristo entre las manos al que señaló hasta morir. Agotado, exprimido maduro de amar, queda su cadáver como blanca flecha indicando a Cristo, remanso de todos los corazones.