viernes, 23 de febrero de 2024

TU VIDA ES PARA EL AMOR





TU VIDA ES PARA EL AMOR



Este rollo es el tercero del primer día. Sigue al rollo “TU VIDA MORADA DE AMOR”.

El tema cuadra bien para una chica. La profesora seglar ha de guardar siempre el estilo propio de un testimonio viviente, natural, sencillo, espontáneo. Nunca en plan de doctora, con explicaciones teóricas.

Los oyentes se encuentran ordinariamente en este momento en plan de curiosidad. Si los ha calado el rollo anterior sobre la Gracia Habitual tienen ya algo de interés y simpatía por las Convivencias.

Este rollo además de despertarles su ilusión para seguirlas, será ya un fuerte aldabonazo a su vida vacía, estéril o quizás desquiciada.

OBJETIVO: El objeto del rollo es hacerles ver que su vida es para Dios. Ordenar, pues, la vida hacia El (probando que su vida es para la felicidad: la felicidad definitiva está en el Amor con mayúsculas que es Dios).

Que lejos de Dios no encontrarán nunca la felicidad que los amores humanos, armados ordenadamente, son camino muy bueno para llegar a Dios.

Que Dios es mejor que todo lo creado; es el Amor y que todos los demás amores, sin El, serían incapaces de llenar el corazón. Que está creado para El, y su oficio es darle gloria.

Sí se desvía de El será desgraciado ahora y siempre.

En resumen, el rollo pretende explicar y probar lo que dice el pequeño catecismo: ¿Para qué fin haya sido creado el hombre? “para conocer, amar y servir a Dios en esta vida presente y después verle y gozarle en la otra”.

Y la proposición del primer mandamiento de la ley de Dios: “Amaras a Dios con toda tu mente, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas”.

(de 40 a 60 minutos de duración).


“TU VIDA ES PARA EL AMOR”


Irradian amor las vidas. Nacieron del amor. Castillo o morada de amor es el alma en gracia. Constituye la más bella embajada en la tierra de la patria del amor que es el cielo.

A esta vida, pues, de tanto precio, de tanta belleza, tan apreciada por todos y tan regalada de amores por parte de Dios, ¿qué destino le deseas, qué camino le señalas? ¿qué finalidad le adivinas?.

Creo que ella misma lo indica. Como la brújula señala el norte. Como los cipreses buscan el cielo, la dirección común de todas las almas, de todas las vidas sin excepción, apuntan a la felicidad. Todos la buscamos sin descanso. El hombre del mundo, la mujer viciosa, lo mismo que el sacerdote y la misionera entre los leprosos.

Lo dijimos ya. Dios nos creó para que participáramos de su felicidad, para que fuéramos felices. Y como el pez no puede vivir sin agua y el mundo sin aire muere, así el hombre sin felicidad anda con el corazón vacio.

Miremos pues, de localizar el tesoro que todos buscamos.

¿En donde se encuentra la felicidad?. ¿En la riqueza, los honores, en los placeres, en la salud?. No. Muy bien sabemos que no: personas muy ricas, cubiertas de honores y sumergidas en los placeres y hasta con plena salud, viven en continuo desespero y el mayor número de suicidios los encontramos entre los que se hartan del mundo y de la carne.

Es cierto: la felicidad está en el amor. 

Balmes dice: “sin amor no hay felicidad” “como del fuego nace la llama, así la alegría nace del amor” (Treviño). Dulce llaga suave herida, agradable tormento muerte anhelada. Es evidente que el amor es el dueño absoluto de la felicidad y nada ni nadie se la puede arrebatar.

Si Dios nos creó para la felicidad y la felicidad está en el amor, bien podemos afirmar que Dios nos creó para el amor y que nuestra vocación es amor. Santa teresa del Niño Jesús exclamaba: “al fin he hallado mi vocación, mi vocación es el amor. Comprendí que el amor encierra todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares, porque es eterno”. De semejante manera cantaba también San Juan de la Cruz: “mi alma se ha empleado y todo mi caudal en su servicio, ya no guardo ganado y ya no tengo otro oficio que ya sólo en amar es mi ejercicio”.

Siendo el amor tan atractivo, el imán que arrastra todos los corazones, y siendo creados para El con una antena maravillosa para captar todo lo que a amor sabe, todos vamos, naturalmente, a la caza de amores, desde que nacemos hasta que morimos. Eso es lo natural, es la primera exigencia de nuestra naturaleza, pero además es muy bueno, es lo mejor que tenemos, ojalá la antena funcionara siempre con normalidad y supiera recoger con toda fidelidad la verdadera voz e imagen del amor y la brújula de nuestro corazón no se desviara jamás.

El peligro está en tomar por amor lo que es un disfraz del mismo, o quizás su peor enemigo. Pues los falsos amores andan con frecuencia como lobo con piel de oveja, por eso cuidad en donde pongas tu amor pues sólo con un verdadero amor se contenta. Busca tu auténtico tesoro, allá tienes tu corazón.

El corazón desea llenarse de amor. Por esto, mientras vayas sorbiendo todo lo que no sea amor tendrás que devolverlo otra vez y tendrás que ir cambiando continuamente de objeto, describiendo, a veces, la triste trayectoria de fracasos, recogiendo y echando en la cloaca aquello que tenía apariencias de bueno y le envenena la vida y le amarga la existencia. Muchas vidas son, por desgracia, una cadena de fracasos y por lo mismo un hervidero de infelicidad, pues no llegan a dar con el verdadero amor y tienen que buscar continuamente substitutivos que no hacen más que aumentar su sed de amor, resecando cada vez más su corazón como la morfina en el enfermo, como quien sopla a un voraz incendio intentando así apagar el fuego, o como el chupete en labios del niño hambriento.

Si la cosa no fuera en el fondo tan seria, diríamos que abundan los chupetes por nuestras calles y plazas, en personas que quisieran ya vivir de ilusiones. Quizás la niña puso su corazón en cualquier juguete. Sería una cocinilla o un tamborino, muy poco le dice el corazón y lo cambia al poco con una muñeca de cartón o de goma que satisface un momento, pero pronto pide ser sustituida por otra que mejor mira, gruña o llore o diga papá. Una muñeca de tamaño grande parece que colmará sus ansias; pero no, la niña va creciendo con sus trece, catorce años y ya no le contentan cocina ni muñeca; pide un solemne muñeco aunque sea peón de cocina o auxiliar de bomberos. Así se llega a los diecisiete-dieciocho años, y entonces lo prefiere cadete y que fume tabaco rubio. A los veinte cambia un poco la cosa y lo quisiera un hombre formal y que dé mayores garantías de amarla y, además del donaire del tipo exterior, exige la simpatía de su cartera. Viene la boda, sueño dorado. Terminó el viaje de novios y la cosa parece ir sobre ruedas. Pero tampoco llena, por completo, el corazón. Sin duda una persona carne de su carne y sangre de su sangre, correspondería mejor a sus ansias de amor, y centra su corazón el futuro hijo. Aunque no debería ser así, aquel novio idolatrado, su actual esposo, pasa a segundo término cuando la joven madre contempla al hijito en sus brazos. Todas sus atenciones y amores se reservan para el niño y espera, sin duda, que será correspondida con toda fidelidad cuando sea crecido. Pero tampoco lo consigue como lo desea, pues pronto su hijo pone en otra persona su amor y los padres llegan a quedarse solos teniendo que recurrir al recuerdo de amores perdidos, su corazón se coloca después en el dinero, temen quedar abandonados de todo amor y harán lo posible para ser socoridos por el mayor número posible de “seguros”, pues temen, quizás infundadamente, morir sin todo el aprecio que desearían.

Triste historia pero no tan rara que no podamos presenciar de vez en cuando. El corazón no acertó a dar con el auténtico amor.

¿Cuál es, pues, el amor que les podrá satisfacer plenamente?.

Este sólo puede ser un amor perfecto, duradero, seguro y cuyo otro amor no lo iguale o supere nada; y este es el AMOR CON MAYUSCULAS, este es Dios, manantial y fuente de todos los amores. Realmente, si uno puede imaginarse un ser que reúna el amor de Padre, el amor de hermano, el amor de esposo y de todos los amores posibles juntos, no le será difícil comprender que a éste nos lo comamos como a un terrón de azúcar. Eso pues, han encontrado los santos en Dios. De aquí comprendiereis cómo Dios arrastra a tantos, ansiosos de ofrecerle su vida hasta el corazón. Lo decía muy bien el gran pecador Agustín:

“nos hiciste, Señor, para ti
Y nuestro corazón andará inquieto
Hasta que descanse en ti”.

Y no es nada nuevo. Sino, abramos el pequeño catecismo. ¿Para qué fin ha sido creado el hombre?:
Para conocer, amar y servir a Dios.

Primero, claro, conocer: Porque no se puede amar lo que no se conoce, y este es precisamente el fallo grande de los hombre, no su mala inclinación, no sus malos deseos, sino sobre todo su ignorancia o falta de conocimiento de Dios.

Se comprende que la mayor pena del alma al ver a Dios claramente. Sea el tener que separarse de El. El infierno dejaría de ser infierno si no faltara en él el amor de Dios. Y el pecado, por otra parte consiste en dejar al creador, por amor a una simple criatura, cosa que sólo puede pasar a quien obcecado por la pasión no ve el valor de Dios, como quien cambia un billete de mil por una moneda de cinco céntimos.

¿pero se puede ya en la tierra llegar a un conocimiento de Dios capaz de mover el corazón sobre todas las cosas?. Ejemplos diariamente, santos, misioneros y hoy más que nunca cantidades de seglares enamorados de Dios. Recordad sino, la historia de teresa de Jesús. En sus primeros años cautivada por el hechizo del mundo, después al igual que San Juan de la Cruz, repetirá:

“vivo sin vivir en mi
Y tan alta vida espero
que muero porque no muero”

Loca de amor a Dios más que cualquier corazón por todo lo creado. Dios nos hizo para El. Hechos a su medida, todo cuanto existe nos puede gustar pero no nos puede llenar. No nos crió para siervos, esclavos suyos, sino para darnos su amor, empleando en conseguirlo toda nuestra ilusión, todo nuestro servicio. Y, decía Fray Francisco de Osasuna:

“Dios no tiene otra cosa mejor que el amor y de éste da a los que en esta vida le sirven, y con él en más cantidad hará paga en el cielo”.

De su subsistencia dice Cabodevilla: “viven el creador y las creaturas y la creatura añade efecto al corazón, trata de reproducir los varios aspectos del amor para así volver a la fuente de que manaron y el que no ama a Dios hasta en su creación, no ama a Dios y al que no ama a las creaturas hasta llegar a Dios tampoco las ama verdaderamente”.

“No son, por consiguiente, más que la cara palpable del amor y de la necesidad del amor, testigos del amor e invitación al amor… pues todas las cosas hambrean y tienden al amor a Dios, sólo a Dios. Sólo hay en definitiva un amor. El amor de El, lo demás es muerte”.

De ahí entiendes fácilmente el papel que deben desempeñar en tu vida, los amores humanos, para que seas verdaderamente feliz.

“Si el amor natural” dice Caffarel, “no fuera como una pregustación de este otro amor, los hombres no pondrían en él tantas esperanzas ni le reprocharían tan amargamente que les decepcionara. Estaríamos en paz con el amor si no brillarán en el fuego del amor de Dios; el amor humano tiene por misión invitarnos a buscar el amor de Dios. Hemos de buscarlo pasando por el amor humano, pero sin detenerse en él. El amor no triunfará si no se arrodilla ante la Gracia y suplica ser revestido por ella, nutrido y fortificado por la gloria de Dios”.

“Si a su vez, dice Claudel, “no fuese tan conmovedora, si no evocará otra cosa, las criaturas no serían problema para nosotros y estarían en paz con la rosa”.

La decadencia, pues de tantos amores se explica por el olvido de este principio fundamental, según el cual alejarse de Dios y pecar contra él, e ir contra el Amor y separarse del venero del amor. Pues si el corazón humano lo pide todo del amor, el amor lo decepcionará, debe pedirse lo que realmente está encargado de procurarle. “El amor humano es un camino para llegar al amor de Dios. Es un medio, no un fin, pero es un medio poderoso… y el mundo entero es sólo un haz de aspiraciones hacia lo alto” (Cabodevilla).

“El amor humano, en efecto, no es la estafa, no es el gran engaño, son los hombres que se equivocan con él. Esta decepción a menudo hace perder la fe en el amor y esta incredulidad es tan grave como aquella idolatría de la cual no es más que el fruto podrido… la criatura no puede colmar un corazón que es suficientemente grande para recibir al creador… el venero del amor cristiano no se halla en el corazón del hombre: está en Dios”. (Caffarell)

Y todo esto contando con amores humanos de verdad. ¿Pero si los amores son falsos y con el nombre de amor se disfraza su peor enemigo que es la complacencia propia a costa del mismo?, pues algo muy interesante no podemos olvidar y es que el corazón no puede estar sin amar, como el hombre sin respirar. Y quien no ama a Dios en los otros amores, y a los otros amores por Dios, provoca la ruina de su corazón. Pues el corazón tiene que llenarse y al no llenarse de Dios…. Sin duda estará mendigando los desperdicios del mundo o compartirá su suerte con los corazones vacios y al despreciar el alimento de la casa del Padre tendrá que pelear por las bellotas con los cerdos. ¡Qué triste la situación de ciertos corazones!.

Me recuerda el hecho de la desgraciada hija de familia que tenía ya los veinte años cuando enloqueció, con la manía de que sus padres la querían matar, renunciaba a todo alimento de la casa porque imaginaba que estaba envenenado. La vida se le hacía insoportable e iba consumiéndose cada día. No pudiendo aguantar más, se escapó de casa. Al cabo de unos días dieron con ella. Su morada era una zarza y su alimento lo que en ella pudo agarrar, unas frutas verdes y unos caracoles que había entre los espinos. El alma que desprecia el alimento del Padre tiene que alimentarse después de inmundicias y desperdicios humanos, muchas veces con la deshonra en la vida y sin amor en las manos, pues a menudo lo que parece oro no es más que oropel. Puede también pasar lo que al niño que quería el sol: “mamá quiero el sol”. Imposible darle el sol. El niño saldrá con la suya. Ha llovido, está la calle llena de charcos y el sol se refleja brillante en el agua. Ha llegado el momento, el niño con su trajecito limpio se acerca con aire de triunfo al sol, el mismo lo cogerá; y como quien agarra a una difícil y codiciada presa, el niño abraza con toda su amplitud el aparente sol, dejando el consiguiente rastro en su traje y sin percibir ya la huella del sol en el agua turbia del charco.

¡Cuántas vidas encharcadas yendo tras amores aparentes!. ¡cuántos desengaños y desilusiones después!. No es oro todo lo que reluce.

Siendo creadas para el amor de Dios, El mismo ya nos destinó y nos consagró desde el bautismo para su uso y servicio. He ahí el alto destino de nuestra vida. No es considerado del mismo modo el vaso para el altar que contiene la sangre de Cristo.

Grande es nuestro destino. Ser para Dios, glorificarle y darle gracias. Amarle y servirle con toda la mente, con todo el corazón y con todas las fuerzas. Todo, alma y cuerpo con sus potencias y sentidos, para su honor y su gloria.

Es muy lógico pues de la abundancia del corazón habla la boca y quien tiene el corazón lleno de amor dará gloria, ya que el amor es difusivo de si mismo. Luego, quien no ama a Dios no puede glorificarle y quien le ama de verdad le dará gloria espontáneamente, como el sol, por ser sol, da luz y calor.

Quien posee a Dios lo irradia y lo anuncia (clara cum laude notitia) jubilosamente. Eso espera Dios de nuestra vida en este mundo; que sea como arpa divina para cantar sus perfecciones y como director de toda la creación, arrancar de a creación animada e inanimada y de todos los hombres juntos un “bendecit” universal de triunfo y gratitud. Que sea la vida guía y vez para indicar a los humanos en donde está la verdadera felicidad y el AMOR verdadero.

Cuántas vidas al margen de su verdadero camino, sin tener nada en su haber. Vidas inútiles y vacías, sin razón de ser. Reconocieron la nobleza de su fin y la altura de su destino y andan errantes, sin rumbo y con las manos vacías. Recordaréis, sin duda, la película “Bala rasa”. Familia despreocupada, distraída. El hijo reflexiona en el seminario y al regresar de vacaaciones sele anuncia que si muriese se encontraría con las manos vacías. Ella se escabulle y burla la observación. Al cabo de unos días el coche con el que intentan huir se despeña. Está ella perdiendo la vida… Llega veloz su hermano y recuerda. Y casi apenas sin fuerzas


levanta sus manos tremendamente abiertas…¡mis manos, mis manos vacías! y muere

Otras personas desgraciadamente no sólo habrán inutilizado por completo su vida enterrando todos los talentos, sino que has habrán abusado de ella, profanándola y profanando a los demás. Te horroriza solo el pensar que puede uno coger el copón del sagrario y profanarlo. Tu vida, Copón vivo de Dios ¡cuántas profanaciones!.

Ojalá nunca profanes tu vida y sepas exprimirla por Cristo, sacándole todo el rendimiento, y cuando otras chicas la destruyen en el vicio, ya en plena juventud, se deshace su vida podrida por el vicio perdiendo a las almas. Bien está que otras vidas se consuman y agoten en bien de las almas ayudando a sus hermanos, ofreciendo a Jesús sus cerebros, su corazón, ojos y sentidos y energías todas. Cuántas veces le tiembla la mano al sacerdote al pasar con el oleo sagrado de la extremaunción ante la vida perdida o vacía de una joven, al trazar una cruz sobre sus ojos, oídos, labios, manos y pies. Como uno se pregunta, mudo de impresión de una vida que se acaba sin fruto ¿qué has hecho de tus labios, pies, manos?.

Te invito a que emplees a fondo, momento a momento, en el objeto propio de tu vida, pues el ideal es grande y vale la pena agotarlo por el totalmente. Ya te das cuenta, naciste del amor y tu vida es su morada. Fue consagrada para el servicio del amor y para ser altavoz del amor en el mundo. Recurso con envidia santa, el bello ejemplo del joven apóstol.

Pero en este momento, delante del sagrario, no podemos olvidar la presencia de Jesucristo precisamente para cuidar y alimentar tu alma.
“Corpus D.N.J. custodiat … invitam ad eternam amen”.

De qué le sirve al mundo entero ganar el mundo si pierde su alma. No descuides, no pierdas cosa de tanto precio.
¡Perder la vida por una peseta! ¡Perder el alma por…! Tu lo sabes.


Se dio perfecta cuenta, en su juventud, del valor de las almas y del precio de sus vidas y decidió con todo su ardor consagrarse a orientarlas empleando para ello todos los talentos que Dios le diera, preparando al máximo su inteligencia y dando la mayor proyección a su corazón de apóstol. Las almas captaron sus intenciones y recogieron sus esfuerzos. La gracia sonreía en el corazón de un grupo valiente. El no cesaba en su intento santo. Muchos viven ya la vida de Dios. El excesivo trabajo consumía sus esfuerzos. El cuerpo agotado no podía seguir el ritmo que sus anhelos le imponían. Desde el lecho de su enfermedad mortal vuelan sus amores tras las almas que quisiera orientar hacia Dios. Lo ofreció todo, todo al Señor y la oblación se va consumando, sus pies ya no pueden valerse, pero algo le queda aún en sus pulmones y pueden abrirse sus labios resecos. Ruega alas almas vayan junto a su lecho.

Quiere que su vida, a punto de derrumbarse sirva de puente para acercar las almas a Dios. Por sus ojos moribundos asoma la presencia del amor auténtico, al que sus labios quebrados sirven aún de altavoz. La gente capta este mensaje de amor. Se apaga la llama pero prendiendo fuego en el corazón de todos.

Al morir el pueblo arde amor a Dios. Con su Cristo entre las manos al que señaló hasta morir. Agotado, exprimido maduro de amar, queda su cadáver como blanca flecha indicando a Cristo, remanso de todos los corazones.

MORADA DEL AMOR


TU VIDA MORADA DE AMOR



SITUACION: Se da después del desayuno del primer día cuando acaban de nombrar las decurias, sigue el rollo “Tu vida procede del amor”.

El amor que creó y crea la vida porque la ama, viene a morar en ella si es correspondido con amor.

La vida de gracia recalcando el aspecto de nueva Vida, nuevas facultades para un nuevo diálogo un nuevo amor, máxima felicidad.

DESARROLLO: Hemos meditado el origen de nuestra vida. Dios es nuestro verdadero Padre que nos ama más que todos los padres de la tierra y puede más que todos ellos. Bien quisieran nuestros padres adornarnos de las mejores dotes y revestirnos de las más ricas prendas; pero donde llegan sus anhelos no logran sus fuerzas alcanzar.

Nuestro Padre del cielo al alcance de su amor, tiene su poder y amándonos infinitamente pone en juego su omnipotencia infinita para adornar y enriquecer a sus seres queridos con la infinidad de gracias que le acompañan. Ya podemos, pues, adivinar de que manera nos ensalzará y volcará sobre nuestra vida el cúmulo de sus dones.

Como decíamos, la única razón que le movió a crearnos fue su deseo de hacernos partícipes de su misma felicidad. Mas, su íntima y mayor felicidad, consiste en conocerle y amarle en su infinita ciencia y en su infinito amor. Y sobre todas las posibles felicidades del mundo, despunta, más que el faro en la noche oscura, la felicidad inmensa de Dios que como nos ama tanto, no puede menos de dárnosla a saborear.

Por eso sería preciso conocerle y amarle. Tendremos que disponer de una ciencia superior a la nuestra para poder sentarnos a la mesa de Dios, pues no se aprecia lo que no se conoce, no interesa al corazón aquello de lo que no se tiene ciencia. El que no tiene ciencia musical, se duerme en el mejor concierto, mientras que el músico tiene en tensión sus sentidos, sin cuenta del tiempo, bebiendo a placer el rio continuo de notas. El que sabe de futbol, está en las gradas casi tomando parte activa en las jugadas con sus brazos y pies, mientras que el que no conoce el deporte… casi se enoja al ver a hombres alocados regateándose para dar patadas a un balón (lo mejor, dice el profano, es darles una pelota a cada uno y así no se pelearían por una sola).

Conocemos, sí, felicidades y goces de la tierra, son huellas de Dios que mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura, y yéndolos mirando, vestidos los dejó de su hermosura. Pero hay la fuente del Bien que no alcanza nuestro saber humano. Por eso Dios nos hará la gracia de una nueva vida en nosotros, de una nueva ciencia, de un nuevo amor. Para que podamos dialogar con El, conocer como El conoce y amar como El ama.

Si la señora, loca con su perrito que trae siempre de la mano con sus monerías, pudiera meterle su comprensión y su querer!, pero no puede el perro es de otra naturaleza. Algo así pasa con nosotros y Dios, pero con la gran diferencia de que Dios puede. Y porque quiere, porque nos ama infinitamente, y puede, elevará nuestra naturaleza hasta la suya, para que podamos así gozar de su compañía que conocimiento y amor, participando así de su misma vida, siendo, como dice San Agustín, dioses en participación, y logrando en realidad la máxima tentación que pudiera ofrecer la serpiente al ideal del hombre: “seréis como Dios”.

Si este ha sido el anhelo de Dios y de Jesús, y éste es el fruto de su Redención. Esta es la esencia del cristianismo y la razón de ser de toda la Iglesia. El don máximo de Dios a las almas.

Así lo decía un día Jesús a la samaritana, roída por el pecado, allá en el pozo de Jacob. Como te lo dice hoy a ti en estas Convivencias: “Si conocieras el don de Dios”. Tus ojos, tus manos, tus sentidos y cuantos te rodean son dones de Dios; no obstante, ante este don al que nos referimos, todos los demás dones en minúscula, se eclipsan como las estrellas cuando aparece el sol en el firmamento. Siguen en su sitio como durante la noche pero las eclipsa el sol con su esplendor.

Es preciso estar en la noche del pecado para no apreciar la presencia de este don máximo de Dios, ante el cual queda sin valor cuanto el mundo puede ofrecer, y a cambio del cual los mártires, sin dudas, ofrecen su sangre, y los santos su vida y todas sus riquezas y esplendor del mundo.

Este es el don que llamamos Gracia habitual o Gracia Santificante y que vamos a definir (escribid todas), “Es un don sobrenatural, interior y permanente que Dios nos concede para nuestra salvación”, o (según el P. Royó), “que nos da una participación física y formal de la naturaleza de Dios”.

Gracia: lo llamamos gracia porque esta palabra encierra una serie de conceptos que contiene este don de Dios. En primer lugar, porque este don es gratuito; se nos ha dado gratis, sin ningún esfuerzo ni mérito de nuestra parte, ni podríamos de ninguna manera merecerlo. Gracia, también, porque nos hace graciosos a los ojos de Dios, agradables a su presencia como su Hijo en el Jordán, en el que manifestó tener todas sus complacencias. Gracia, porque quien posee este don de Dios tiene gran influencia ante Dios, como quien ha caído en gracia ante un señor. Quien por el Bautismo recibió este don tiene derecho al cielo y a ser considerado en la Iglesia miembro de la casa de Dios. Gracia, porque da elegancia, destreza, valimiento.

Sobrenatural: decimos sobrenatural, porque está sobre nuestra naturaleza; como la naturaleza de la planta es superior a la naturaleza de la piedra, y la del animal a la planta y la del hombre a la del ser irracional. Es participación de la naturaleza misma de Dios.

Interior: pues ni se ve, ni se palpa, ni es accesible a los sentidos humanos. Mas no porque no se vea deja de ser real. Cuanto tiene el hombre de más noble escapa ya al poder de los sentidos: el amor, la ciencia, son cosas muy reales en el hombre, pero que no se pueden ni palpar.

Por ser sobrenatural e interior, no es apetecido por el hombre animal, que no percibe las cosas que son del espíritu; por trascender el orden de nuestras cosas no ofrece interés a quien no lo pruebe y guste.

El idiota no sufre en su insensatez y la falta de juicio no produce mella en él, porque ni siquiera advierte que le falta lo principal, el infeliz se rie a su manera, sin desear tampoco ser como los demás. Sufre en cambio su madre al ver su triste situación.

Quien no posee la gracia puede que ni siquiera la desee, no advierte su diferencia con los demás, ríe y hasta se ríe en su triste situación. Dios sufre y con El las almas que viven la Gracia, ante la desgracia de su hermano que permanece en la muerte.

Permanente: para distinguirla de la gracia actual, que es transeúnte. Pero viene además muy bien este término: “permanente”, esta propiedad maravillosa de este gran don que permanecerá siempre en nosotros si queremos, muy al revés de todos los demás dones del mundo que son tan efímeros, tan inseguros y tan inconstantes: las riquezas, la salud, la hermosura, la juventud,… por eso tantos seguros de vida y de muerte. Este es el don máximo y es el único permanente.

Nos hace participantes de la misma vida de Dios: la misma vida de Dios participada. La vida inmortal de Dios. La gran nueva, la sensacional noticia, “ya no moriremos jamás”. No es, pues, este don un adorno, un vestido nuevo o una medalla de oro. Es la VIDA INMORTAL DE DIOS INJERTADA EN LA NUESTRA. Como se injerta un rosal en una zarza, para cubrir las rosas el viejo tronco de espinas.

La vida que trajo Jesús al mundo diciendo:“He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”: Dios, siendo Dios, ya no podía ofrecernos más. Quien tiene la gracia lo posee todo, quien no vive la gracia no posee nada, aunque tenga el mundo en sus manos, pues le falta la Vida. Podríamos decir que no hay diferencia entre negros y blancos, pobres y ricos, sanos y enfermos; la diferencia máxima está entre con hombres con Vida y si ella.

Podríamos añadir que este injerto se realiza en la parte espiritual del hombre, su inteligencia y su voluntad, pues la Vida no destruye a la vida, sino que la perfecciona. Por esto, nuestra inteligencia recibe el injerto de otro conocimiento sobrenatural que llamamos FE. Nuestro amor es reforzado con el amor sobrenatural que llamamos caridad y nuestra humana ilusión queda enriquecida con la virtud de la esperanza. Así, el nuevo ser reconocido a una nueva vida puede conocer a Dios como Dios se conoce y se ama, y amar y dialogar en su compañía y saborear su amor, participando así de su misma felicidad.

Efectos de gracia

1.   Nos santifica, al decir que la gracia nos santifica, queremos decir dos cosas: primera, que la gracia quita el pecado, pues gracia y pecado son dos términos incompatibles, como luz y tinieblas, y al existir una, deja de ser otra, como la vida y la muerte. El pecado es la privación de la vida. Por tanto, “santifica” quiere decir además o al mismo tiempo, la invasión de la vida nueva en nosotros que nos hace santos, escogidos, seleccionados.

En realidad se ha perdido el concepto de santidad. Santo no sólo es aquél que está en los altares, sino todo el que vive en gracia de Dios. Así, San Pablo en sus cartas se dirigía a los santos de la Iglesia de Roma o de Corinto, de Efeso o de Galacia, que eran cristianos que simplemente habían recibido el Bautismo y estaban en Gracia Habitual. Por desgracia, en ciertos ambientes, se presenta la caricatura de santo como una persona anormal, de mal gusto en el vestir o en el andar, o de hechos y proezas extraordinarias, siendo así que la santidad en hacer en Gracia y por amor a Dios, las obligaciones ordinarias de la vida.

Todos somos llamados a la santidad, y la santidad es nuestro propio estado y circunstancias normales en que vivimos por designio de la Providencia.

2.   Nos diviniza, es decir, nos hace partícipes de las mismas propiedades de Dios. Como el hierro en el fuego que toma su color y sus propiedades, así el alma invadida por la gracia, no sólo pierde el orín del pecado, sino que va siendo invadida por la gracia divina, participando del poder y gracia de Dios, “ya no soy, decía San Pablo, es Cristo quien vive en mí”, Cristo el que predica, Cristo el que convence, Cristo el que salva. Cristo la esponja empapada de agua, así, el alma en gracia está invadida por la santidad.

Los santos, es decir, los divinizados, han hecho siempre y hacen lo que humanamente no podría explicarse, porque supera todo poder humano.

3.   Nos familiariza con Dios. Una nueva vida supone una nueva familia, un nuevo Padre, una Madre y una Herencia. La gracia, en efecto, nos hace hijos de Dios, como decía San Juan. Tal predilección nos tuvo Dios que quiso que nos llamáramos Hijos suyos y o seamos en verdad, hijos adoptivos, pero no como adopción humana, sino participando y respirando la misma vida.

Hijo de Dios, no de un rey, duque o conde, sino del mismo rey de los cielos y tierra, no criado sino compañero, pariente, HIJO!.

Un nuevo concepto de cada vida, un nuevo valor, una nueva estima. A un hijo de la nobleza no le está permitida cualquier bajeza o expresión vulgar. Un nuevo aprecio, un más fino amor, un nuevo respeto y veneración. Tu padre, tu madre, además de estimarles como tales, tienen derecho a que les trates como hijos de Dios. Tu novio, tu compañera, es más que nada un hijo de Dios, una hija de Dios, merece tu respeto y admiración.

Igualmente, quien de verdad te aprecia te tratará como a hija del Padre que está en los cielos, amará lo que más digno de amar hay en ti; tu gran honor y distinción de princesa del cielo.

Así, San Luis, rey de Francia, reunido con todos sus generales, se gloriaba en recordarles que más que rey de su nación, y más que esforzado general, más que todos sus títulos y trofeos, estimaba el título de ser hijo de Dios.

Como Hija del Padre, la gracia te hace también hermana de Jesús, los hermanos gozan de un amor peculiar, el amor fraterno, hay ciertas intimidades y confianzas exclusivas de hermanos, Jesús tu hermano, te encubre los fallos y travesuras ante el cielo, te defiende con su sangre ante el mundo. Puedes felicitarte de verdad: eres la hermana de Jesús, lo puedes todo. Y como más adelante explicaremos, eres miembro de su Cuerpo Místico.

Tu Padre y tu hermano te han dado a la Virgen por Madre, ¡Qué honor el tuyo!, la madre más pura, la más hermosa, Reina de los ángeles, no lo dudes, bésala, ámala, pero no olvides nunca que la siempre virgen quiso y quiere ser tu Madre, y los ángeles saben que tu eres hija de su Reina…¿lo saben los hombres?...¿lo sabes tu?..., te constituye además en heredera del cielo, con todo derecho a recibir tal herencia si eres fiel a la gracia.

NO olvides nunca a tu familia, y se siempre digna de ella.

Finalmente, la gracia te constituye templo vivo de la Santísima Trinidad. Algo sorprendente, desconocido en la tierra, consecuencia del amor infinito del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, que enamorados de su criatura suspiran en vivir en ella y por ella, siendo espíritu pueden y te suplican que


los admitan en tu compañía. “Si alguno me ama vendremos a él y en él estableceremos nuestra morada”. Por esto tu cuerpo, por efecto de la gracia, queda convertido en templo del Altísimo, la Trinidad habita en ti. Sí, tu cuerpo es el salón, el trono, donde tú ser sobrenatural, tu alma tiene su coloquio íntimo y divino con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, como ensayo y promesa del canto eterno de Amor, en su morada del cielo. Mientras tú no has llegado a ella, se gozan en cobijarse en la tuya. De ahí los honores que la Iglesia tributa a nuestro cuerpo, incluso después de la muerte, porque fue, en vida, morada de Dios.

Más que un sagrario, más que un copón, custodia, mereces ser respetada y venerada, bien mereces que vistas tu cuerpo con elegancia, que le adores dignamente, pues cuidas y vistes el tabernáculo del Altísimo. Y cualquier mancha, cualquier indecencia o desorden, desdicen del trono y repugnan a la vista del cielo

¿No sabéis que vuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo que habita en vosotros y habéis recibido de Dios y no son vuestros?. Habéis sido comprados a gran precio. Glorificas a Dios en vuestro cuerpo. Siendo Dios nuestro Padre Amor y siendo huésped de tu alma, bien podemos decir que tu vida es morada del amor. Por eso, no la cotices barato. Te decíamos en el primer tema que sentías bullir el amor en tu vida, y en el segundo te decíamos que sientes y sabes amar porque naciste del amor.

 En el presente te decimos que tu vida queda convertida en el santuario, en un volcán de amor, en una morada de amor, porque en ella no vibra solamente tu amor sino el manantial y fuente de todos los amores. AMOR DEL PADRE, AMOR DEL HIJO, Y AMOR DEL ESPOSO. Como los Jóvenes esposos arrodillados delante de la cuna de su hijo bautizado, así adoran los ángeles a la Trinidad enamorada de tu alma, si vives en gracia.

TU VIDA PROCEDE DEL AMOR


TU VIDA PROCEDE DEL AMOR



SITUACION:

Es el primer rollo de la mañana como meditación del primer día. Es la primera piedra del edificio después de haber puesto el plan general en el rollo de la noche anterior “Vida y Amor”. Se empieza, por tanto, a explicar con detalle lo que de un momento inconcreto y de una idea conjunta se anunció en dicho rollo “Vida y Amor”.

DESARROLLO DEL TEMA:

Hablamos de la belleza y encanto de la Vida. Al tomarla ahora en la mano como joya preciosa para contemplar mejor y apreciar los detalles que la adornan, algo notable nos sorprende al momento y es que su existencia es muy anterior a nuestro descubrimiento.

Al darnos cuenta del valor y de la hermosura de vida advertimos que hace años que, como las maravillosas grutas de nuestro subsuelo, latía en nuestra débil conciencia con todo su encanto.

Muchos, sin duda, acaban la vida sin dar con el feliz hallazgo. Nos encontramos con un cerebro que discurre, con un corazón que palpita, con la sangre que circula, con una voz que canta, un microcosmos en perfecto funcionamiento sin intervención nuestra. Nos lo han entregado perfecto.

     I.        Primera y notable observación para recordar que no poseemos de la vida el título de absoluta propiedad; no nos la dimos nosotros mismos, si tan siquiera acertamos a manejar su complejo mecanismo.

Nadie, nos advierte el Evangelio, “puede añadir un codo a su estatura…” y es que ni acelerar el ritmo del corazón o graduar el aire de los pulmones está por completo en nuestras manos. Poseemos la vida y no sabemos cómo, ni hasta cuándo. Otro es el propietario, y deber nuestro es respetar sus derechos.

Por lo mismo nadie puede usar de ella su antojo, y, mucho menos abusar de la misma. Sabemos que caería en falta quien mutilase cualquier miembro de su cuerpo y como la Iglesia sanciona de gravísimo, cualquier atentado contra la vida. No merece los honores de hijo suyo, quien, conscientemente, de la forma que sea, ha terminado con la vida suicidándose; no es templo Santo para él ni la tierra sagrada en donde descansan los cuerpos de los que murieron en la paz del Señor.

Mas, el que mutila la vida de su cuerpo es reo de pecado. ¿Qué debemos decir de los que hieren su persona llagando su honra, arruinando su dignidad, o pudriendo su honor?. Quisiera para , ver antes a una madre sin brazos y hasta sin figura humana que verla manchada en su honra y dignidad. Es, sin duda el robo más inicuo. Bien lo advertía San Pablo a los pecadores de Corinto: ¿No sabéis que no sois vuestros?. ¿Por qué profanáis el templo de vuestro cuerpo?.

Cedes quizás para tus padres el derecho de propiedad sobre tu vida. Ellos, más que nadie, han experimentado su importancia y su ignorancia frente a la existencia y desarrollo de un ser querido. No pueden siquiera continuar o perfeccionar la obra empezada. Por muy felices se tienen al poder contemplar en sus manos y sentirse instrumento de Dios, como el pincel en manos de un pintor, de una obra de arte tal, cuando ni en una tela, ni en el barro ni en el mármol fueran capaces de esbozar una figura parecida.

Bien lo comprendía aquella mujer, la madre de los Macabeos, cuando exhortaba a sus siete hijos ante el martirio a dar la vida que no era suya.

“Yo no sé cómo habéis aparecido en mi seno, ni os he dado yo el aliento de vida, ni compuse vuestros miembros. El creador del universo, autor del nacimiento de hombre y hacedor de todas las cosas, Ese, misericordiosamente os devolverá la vida si ahora por amor a su santas leyes la desprecias”.

Como la pluma en el papel o el pincel en la tela, deja su huella y rasgos, queda en la persona la fisonomía de los padres; mas su auténtico origen es oreo. La vida no es por tanto suya ni pueden hacer de los hijos lo que su propio placer les dice.

En esta curiosa investigación sobre la autenticidad del origen que buscamos a nuestra vida, pasamos las barreras de nuestra intervención y de nuestros padres, en el ambiente de atenta reflexión, observando sobre la misma sus más valiosas características, sus más brillantes facetas, sus más causados valores, fácilmente descubriremos la huella de la mano que la esculpió y el eco del corazón que le dio vida, pues la obra habla de su artista como el efecto de su causa.

   II.        Y así conocemos todas las cosas por lo que ellas expresan y manifiestan; igual sucede con nuestra vida, al ver pues, a la mujer enjaezada de ricos damascos y largos collares en su cuello, adivinamos la procedencia oriental; y al ver pasar a la pareja de aire torero en su habla y en su gesto, recordamos la tierra andaluza, como al ver saltar de la botella el líquido espumoso y sabemos que es Campany y al gustar su licor, su gusto y sabor nos indican la marca de origen.

Lo mismo acontece al tomar en la mano la vida. No se precisa gran atención para observar enseguida que toda ella aparece enjaezada y que canta y respira y avanza con aires de amor. “Si de la abundancia del corazón habla la boca”, oíd cuando abre el ánfora de su corazón el niño, la madres, el misionero, la mujer del mundo y la religiosa de clausura; sus canciones, sus deseos, sus miradas y sus rezos de amor, La razón no es otra:

NUESTRO AUTENTICO ORIGEN ES EL AMOR. Es sin duda el hallazgo feliz: No hay, en efecto, mayor grandeza de raza, ni mayor nobleza de sangre, ni casa de más renombre, ni linaje más distinguido.

Ante panorama tan bello asoma a la memoria el pasaje encantador de la Tierra Prometida, tan suspirado por el pueblo de Dios. Cuando inquietos para poseer aquel país de ensueño, penetraron furtivamente en él, los intrépidos Josué y Caleb con sus acompañantes y, al regresar, asombrados por el portentoso hallazgo, ante el pueblo que esperaba ansioso la vuelta de los exploradores, aclamaban mostrando los gigantescos frutos: “Maravilloso, es un país cuyas tierras destilan miel y de leche son sus ríos”.

Semejante podríamos exclamar nosotros: Maravillosa región donde nació nuestra vida, sus ríos son de amor, sus valles y campiñas florecen al amor, todo sonríe amor.

Es pues tu vida perla preciosa sacada de la mina del amor, lirio nacido en el vergel blanco del amor, finta desprendida del árbol del amor, riachuelo que alegra los parajes de la tierra en su manantial de amor, rayo de vida y color emitido por el sol de amor, ruiseñor que borda el aire de trinos de oro, aprendidos en un nido de amores.

Mas esta mina y vergel del árbol, el sol y el nido, no es algo mudo e insensible, es la vida y la fuente de todos los amores del cual como latido de su gran corazón procede tu belle vida. He ahí a tu verdadero Padre y único Autor de tu existencia. “MI PAPA DIOS” como le llamaba Santa Teresa del Niño Jesús. He aquí nuestro mayor timbre de gloria, de honor y distinción. Nacimos del Amor.

Estudiaremos el hecho y sabremos sus consecuencias:
¿Por qué nos creó Dios?
¿Cuál es la explicación real de nuestra existencia?.

Ya lo hemos dicho DIOS ES AMOR y el amor, por ser bien es difusivo de sí mismo, tiende a difundirse, necesita darse. La madre, por ejemplo, goza más repitiendo a sus hijos los dulces que ha preparado, que guardándolos para sí.

Dios viéndose tan feliz en su mismo ser, quiso que otros pudieran gustar de su misma felicidad y ello le movió a crear otros seres a su imagen y semejanza, y entre otros te seleccionó a ti. Ya existes porqué El te prefirió a ti; y tu existencia es sólo efecto de su amor, el amor infinito de Dios. El Amor te creó; sabes a amor, como te decía e irradias amor, como de luz y calor el rayo que del sol nace.

Mas hoy en que el mundo sufre la gran crisis de Amor y en medio del confort y diversiones de todo género, se encuentra con el corazón vacio, es oportunismo y hasta urgente poner en claro las cosas y dar al corazón sediento, las únicas aguas que pueden contentarlo y complacerlo. Vayamos, pues, al pié de la fuente de la vida, la única explicación de tu vida es un acto de Amor del Padre, pero hay algo más para los que anhelamos vernos envueltos de amor verdadero. Es algo realmente consolador, aun en medio de las mayores desventuras tener presente esta gran realidad. Hay Alguien que antes que mis padres y antes que existieran mis padres y abuelos, me amaban mucho más que todos mis seres queridos juntos “Ipse prior dilexit nos”, como dice San Juan, en esto está el Amor de Dios, no es que nosotros le amemos, sino en que Él nos amó primero. Nos ama desde siempre y más que nuestra propia madre cuyo amor es sólo un eco del Amor de Dios. Existíamos, en efecto en su mente y en su corazón.

No es difícil entenderlo. También nosotros aunque inmensamente limitados e inferiores a Dios, amamos los seres antes de que existan y antes de verlos en la realidad sensible. Años y años llevamos en la mente y el corazón, algo que no existe en el mundo corpóreo y así, también lo amamos. Cuántas veces el poeta contempla mucho tiempo antes de darle forma en su imaginación las bellas imágenes de su poesía, el pintor y todo artista son un bello y continuo ejemplo de esto. Miguel Angel, largo tiempo vio rodar en su cabeza la estatua de Moisés, el célebre Moisés de Miguel Angel. Al fin su idea plasmada en el mármol. Dicen que, maravillado por la fidelidad con que el mármol reflejaba su idea, mirándolo fijamente le dio en la frente un golpe con el cincel, diciéndole: “Habla”. Sólo le faltaba hablar. Tu puedes hablar ¿has hablado?. El mármol de haber podido, hubiese dicho sin duda: “gracias”. También los jóvenes de toda condición aman antes de que existan sus seres queridos, ofrece encanto la primavera contemplar la nostalgia y candorosa emoción, como aurora que amanece, de los novios al salir transformados del templo, bañados por la gracia del Sacramento, al enseñar a sus amistades llenos de ilusión el hogar que preparan a sus hijos que aún no existen. Aquella futura madre hace ya años que los está acariciando en su corazón, y prueba de ello, es la gracia y delicadeza con que ha ido bordando y poniendo en orden la cuna y vestidos de sus adorados querubes, a quien ama más que a su propia vida. Así nuestro Padre Dios, mucho antes que cualquiera, desde la eternidad está amando y con este Amor sublime, más que el de toda madre, nos ha ido preparando nuestra cuna y nuestra vida. Es algo que supera realmente toda comparación posible. Contemplar cómo al bordar de estrellas el manto del cielo y al vestir de flores la tierra y pintar el azul del mar me estaba amando, y porque me amaba tanto, lo dibujaba todo con tal primor para mi recreo y solaz, como al formar la voz del misionero lo hacía con ilusión y amando ya a aquellas almas que por su palabra descubrirían un día el Amor del Padre y se lanzarían a Él con himnos de inenarrable alegría y perpetua gratitud “Te amo desde siempre”.

Pero aún hay algo más, “te está amando” y por esto te está recreando de nuevo continuamente con un nuevo e intenso Amor. Es la única explicación de tu continua vivir. Así lo repite Jesús: ¿”Hay alguna madre que cuando su hijo le pida pan le de una piedra y si le pide un pescado le de una serpiente o por un huevo de un escorpión?. Pues si vosotros siendo malos no sabéis qué hacer para la felicidad de vuestros hijos, cuanto más el Padre que está en los cielos!”. Y por boca de Isaías dice: “¿Puede la madre olvidarse del hijo de sus entrañas?. Pues aunque ella se olvidara yo no me olvidaré de ti”.

Como el médico a la cabecera sosteniendo el pulso del enfermo, así tu Padre Dios no suelta ni por un momento el pulso de tu vida porque ni un momento deja de amarte.

El accidente, la enfermedad o la muerte borrarán fácilmente en ti la huella o fisonomía de tus padres.

La imagen de Dios, si quieres, permanecerá en ti para siempre. Esa es la imagen que yo descubro en tu vida y de la cual vale la pena hablarte para que te alegres de ello y te decidas amarla de verdad y no cotizarla tan barato, (como te refería en el tema anterior).

Pues muchos, ignorando su verdadero precio (a gran precio habéis sido comprados, decía San Pablo a los pecadores de Corinto) la han vendido vergonzosamente.

Para muchas vidas se ha repetido la historia del célebre cuadro perdido. Murieron sus propietarios y de mano en mano fue a parar en quien sólo al marco reconocía algún valor, como pasa frecuentemente en las vidas de hoy, sólo el marco, el efecto, el adorno, lo accidental, la pintura o el disfraz exterior quieren reconocer, falaz estima y vana apreciación.

Así la célebre pintura vino a parar al montón de trastos inútiles en espera de un gitano que lo tomara a precio de trapo viejo. A alguna que otra vida le aguardó la misma suerte; al cabo de algunos días apareció en el rastro, para después ser retirado entre los desperdicios que ni el bajo pueblo, ni la calle sucia quieren retener.

Entre la gente haraposa y distraída acierta a pasar un hombre: Sabe de arte y de tristes historias de obras de arte entre gente sin gustos ni sentido de lo bueno y de lo bello. Detiene el paso y, por si acaso, vuelve la mirada al montón de basura; tira del canto de la tela casi cubierta de cal y suciedad; sólo una pincelada borrosa abre los ojos atónitos y concentra su mirada, será algo grande la cal y con el blanco pañuelo enjuga las huellas del abandono como si acariciara la frente de un ser querido. Cae de rodillas, lo mira y lo vuelve a mirar; mientras continua desenterrando de entre los escombros de suciedad la perla preciosa víctima del mal gusto y de la ignorancia. Está seguro, son huellas de un gran autor.

En busca de la firma, limpia el rincón y allí, semiborrada, sepultada en el olvido, descubre el nombre de uno de los más famosos pintores de la historia. El cuadro vale millones.

Pregunta el precio al gitano, quien cree tener ante sus ojos a un loco o a un borracho, y sin querer perder la ocasión le pide unos cientos de pesetas. El artista le da cuanto lleva, unos miles y, piensa que hace un robo.

Quizás nos tomes por borrachos. Ignorando tu valor tal vez hayas rodado por el baratillo de la vida cotizando a precio de trapo o carne inmunda de vida, más entre los escombros que cubren el alma, la mirada penetrante de fe del apóstol no puede menos de descubrir una firma teñida en sangre que reclama el derecho o título de propiedad y que dice algo así: “Jesucristo, Hijo de Dios vivo”. La historia o trayectoria recorrida puede que haya sido Triste, como el cuadro, pero tu vida vale mucho. “A gran precio habéis sido comprados” decía San Pablo a los que en Corinto andaban en pecado.

SIENTES Y SABES AMAR PORQUE NACISTE DEL AMOR. Y si no borraste vilmente la imagen, amor puro debes reflejar. Obra de amor de Dios, quien te amo desde siempre, y aún así te sigue amando y mimándote.

El Moisés de mármol le hubiese dicho gracias a Miguel Angel.
¿Cuándo se las darás a tu Padre-Dios?.
Cualquier cosa resistimos menos que nos  traten de ingratos. Por cualquier cosa decimos gracias y no recibimos favor que no devolvamos.

¿Consideras haber recibido poco?.

Sola, imposible agradecerlo. Unete a la oración de Jesús en la Misa para que digas con El “Gratias agamus Domino Deo nostro” porque “dignum et iustum est” y aleccionado por El clames con todo afecto de tu corazón: Padre Nuestro, que estás en los cielos….


VIDA Y AMOR




VIDA Y AMOR


OBJETIVO DEL TEMA

Es como la portada y el título de la Convivencia, desde cuyo umbral se proyecta de un modo general e inconcreto el panorama de las mismas.

Casi todos los rollos harán alusión a éste, concretando y confirmando lo que el él se dice, que no es más que la expresión espontánea y constante, ilusión y exigencia de cada una de las personas y de todos los lugares y tiempos, visto a la luz de los hombres y a la luz de Dios.

Demostrar que esto que muchos manosean, codician y apetecen como el pan diario, imprescindible e insustituible de su vida, a veces como algo robado y buscado furtivamente, es, en su raíz y en su puro manantial, el destello, el eco, la huella y el rastro del Creador, por hallarse en la esencia humana, coincidiendo en su origen genuino con la esencia y la realidad viva de Dios-Cristo-La Iglesia.

VIDA Y AMOR, por tanto, mirado y estudiado como se debe no sólo es bueno SINO LO MEJOR. Pero que al ser mirado con ojos no limpios y manoseado con manos infectadas ofrece aspecto impuro y huele a carne podrida.

Por eso queremos, no ya soslayar el tema, sino mirarlo de frente con ojos puros y abrir su entraña con manos limpias para contemplar su auténtico valor y hermosura.

Para que todos puedan abrazar lo que, como a tientas van codiciando sin cesar, y que es, en fin de cuentas, lo que Dios, la Iglesia y las Convivencias quieren desinteresadamente participarles y con amor y alegría triunfales convivir y celebrar.







DESARROLLO

Todos necesitamos el complemento del ser querido, y en el amor de una pacífica Convivencia radica el encanto de Vivir.

Convivir es algo consustancial a nuestra naturaleza y exigencia inherente a nuestro ser humano. Tomará distintas formas según las condiciones y estados de cada cual, pero todos inevitablemente amamos la Convivencia.

Esta palabra con la que designamos estos tres días de mutua compañía en el cálido ambiente familiar (Convivencia de convivir, vivir con, vivir en compañía) nos ofrece el marco más adecuado para presentar el profundo significado de estas dos grandes realidades que quieren expresar los dos términos VIDA Y AMOR, que constituye el tema preferido de estas Convivencias; y que son también, a no dudarlo el tema constante de la juventud y de todas las edades.

No es realmente apreciación subjetiva, ya que en el diccionario no encontraríamos palabras con mayor contenido ni que ofrezcan mayor interés que la “la vida” y “el amor”. Son las realidades por todos más apreciadas y mejor cotizadas de todo el mundo y en el mismo cielo.

VIDA – AMOR.- Razón de toda la historia y del devenir próspero o adverso de cada uno de los seres. Esencia y definición del mismo Dios, causa y efecto de la Encarnación del Hijo de Dios y de los mayores Misterios de nuestra religión: “He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” Y la Vida de Dios, comenta el cardenal Gomá, ES AMOR[1]

Las dos realidades Vida y amor, llegan, a hermanarse de tal forma que parecen confundirse y hacerse inseparables la una de la otra, como el alma del cuerpo, como la flor de su tallo, como el sol de su rayo de luz. “El que no ama, dice la Escritura, permanece en la muerte” o como canta Verdaguer:





En la vida sin amar
lo mismo que sin sufrir
la vida sin estimar
es lo mismo que morir.”

Vida y Amor, es por lo mismo el tema ineludible y preferido de artistas y cantantes; fuente inagotable de inspiración para cuantos expresan belleza. El tesoro codiciado por todos los corazones. Apliquemos un breve momento la atención sobre cada una de dichas realidades.

LA VIDA: Esa mina más preciosa que el oro, de la cual vamos sacando las perlas que cada cual distintamente lucirá en el porvenir; ese jardín de ilusiones en el que todos van sembrando la semilla de las flores del mañana; esa fuente en la que todos van bebiendo lo que les place según el gusto de su paladar, esta cinta en la que vamos grabando momento por momento, todo cuanto nos rodea de nuestro mundo interior y exterior, esos veinte, treinta, cincuenta años de existencia aquí abajo; hasta que se derrumbe la mina, se seque la fuente y muera el jardín, se rompa ya el hilo y la cinta diga “Fin”.

Todos decimos la “Vida es bella”; hay que vivir la vida; la amamos más que todo lo demás, contamos con ella para todo, ya que sin ella, nada.

Porque, además, es una, única y es brevísima; la codiciamos y quisiéramos exprimirla como el aroma de una flor, como el licor de la fruta, como la miel del panal. “Dejadnos gozar de la vida”, grita el mundo en su fiebre de placeres, “coronémonos de rosas que mañana moriremos”. Y todos: cuidado a la enfermedad, horror a los accidentes, seguros de toda clase, porque la “vida es hermosa”, y todos nos damos cuenta de ello. La madre lo daría todo a cambio de la vida del hijo, la hija por la vida del padre, la muerte aparece como el mayor castigo y la mayor de las penas.

Es lógico que en todo momento pensemos en ella y votemos por su felicidad y largueza. En los “brindis” de eufórica alegría “para muchos años” “moles d’anys”, es ya frase de rúbrica que el mundo siempre tiene a flor de labios. Dios nos manda conservarla en el quinto mandamiento y realmente en nuestro corazón está grabado este perpetuo amor.

Qué pena que con frecuencia ese amor a la vida sea tan efímero y ese grito de la juventud “queremos vivir la vida” sea lanzado a menudo en tono menor. Si, aunque el mundo hace alarde de vivir la vida y así lo pregona, con cierto nerviosismo insatisfecho a los cuatro vientos, nos damos perfecta cuenta de que la mayoría no logramos alcanzar más que la asfixia y ahogo de la misma vida, cortando el vuelo de las alas, achatando su merecida esbeltez y atándola como águila encadenada; a pocos metros de la tumba van más senderos de muerte que por el camino regio de la vida.

Y así es que si preguntamos a la juventud ruidosa ¿qué piensa de su vida? ¿qué ideales brillan en su mente? ¿qué sol irradia en su corazón de fuego? Muchas veces hace el efecto de encontrarse ante una ridícula caricatura del ideal, ante una meta sin ruta del mismo que quizás esté gritando ya por estas calles que está ya en posesión de la mayor de las vidas. Cuando sus respuestas no logran abarcar más allá de los cinco o seis, a lo sumo diez años, y si se le pregunta a uno sobre sus profesiones más allá de los veinte años, hasta encontrará absurda la pregunta. Qué lástima que una vida tan bella y única de la cual todo depende, sea conceptuada tan pobremente y se cotice tan barato por los mismos que se creen explotarla al máximo.

La vida, en efecto vale infinitamente más; su radio de acción trasciende más allá que el alcance de nuestro corto brazo y sus horizontes alcanzan mayor distancia que nuestros ojos de carne. Si no queremos traicionar pues los ideales que sembró Dios en nuestro corazón, debemos apreciar la vida, no ciñéndola a cinco o diez años, sin contemplar su proyección a través de los años y de los siglos, a través de la eternidad. Y no es utopía.

Teresa de Jesús, hoy, cuatrocientos años después de morir, influye más en el mundo que cuando vivía. Una madre, la de Agustín, está iluminando a las generaciones, cada día más y el haz de luz irá abriéndose cada día. Su radio de acción irá progresando sin interrupción hasta los límites de lo imposible, como los círculos que forman en el agua de estanque unas insignificantes piedrecitas, como las ondas de una emisora que cruzan sin advertirlo, todas las fronteras y naciones.

Si, la vida es así. Como una estrella fugaz por su brevedad; apenas perceptible en la historia. Pero como una gran cometa, por la estela de luz que deja a su paso, o si se quiere, como un sol capaz de poner en movimiento en torno de si a todo un sistema de vida, que de él recibe impulso, luz y calor. Su vida se proyecta ya, en el tiempo y en la eternidad, influyendo en multitud de vidas, en bien o mal, hoy y a través de los siglos.

No la cotices barato. Estímala como se debe, porque muchos, por desconocer su valor, la van vendiendo a bajo precio, la ofrecen vergonzosamente a lo que se presenta primero.

AMOR: Pero te prometí también unas palabras sobre el amor. El amor! ¿Quién ignora algo de amor en nuestros días? El grito unánime en todos los ambientes, el aire que todo lo invades, las notas que vibran en todo corazón, la expresión espontanea y constante en labios de todos, el temas más a capricho de todos, manoseado y coreado por todas las voces. Desde uno a otro confín
del mundo. ¿Algo más sobre el amor? Sí, todavía algo más. Pues del amor con mayor razón que de la vida, podemos afirmar, no ya que se cotiza demasiado barato, sino que se ha perdido su verdadero concepto y su auténtico; hasta el nombre a fuerza de abusar de él queda de tal forma estereotipado, a menudo en labios de aquellos mismos que se presentan como sus mecenas o pretenden ser sus mayores accionistas en el mercado actual del mundo del amor.

Po esto no vamos a añadir algo sobre el amor, un poco al menos, pero bebido en su fuente pura. Pues como decía un autor español “el amor es pozo de agua cristalina, pero la humanidad se da tal maña que lo revuelve y saca sólo cieno del fondo”.[2] Por otra parte podemos observar con Caffarel que “quizás las habituales condenaciones de los excesos en el amor han entorpecido el estudio de la entraña positiva de este sentimiento o mudanza y suena en nuestros oídos como condenaciones de todo amor”.[3]

Adivinamos todos que Amor es la palabra en torno a la cual gravitan y se aprietan en haz incontenible todos los mundo y que nada como él atrae de modo irresistible el impulso de todos los corazones: Será “como el fuego” “como el vino” “fuerte como la muerte” o “dulce como el panal”, lo cierto es que el amor es el rey de todos los corazones, el único sol capaz de comunicar vida y calor a todos los mundos sin interrupción de noche alguna.

VALOR: Y es en primer lugar lo más bello y rico que existe, el mayor valor en el cielo y en la tierra. “Si un hombre, dice la Escritura, compra el amor con toda su hacienda creerá no haber pagado nada” “nada vale el oro, dice Cabodevilla[4], ni la gloria ni los

Aplausos del mundo al lado de ese fervor del amor que es como el vino precioso derramado por todo el ser”.

La madre renunciará de buena gana al jornal del hijo o esposo enfermo, pero jamás puede renunciar a su amor, resiste la pobreza, la ruina económica pero jamás la quiebra del amor; no interés un príncipe sin amor y la corte real sin amor sería un desierto. Sin el amor la vida es muerte.

El corazón sin amor es un mundo sin luz ni aire que respirar, la riqueza sin amor es pura pobreza, la salud es dura enfermedad, el noviazgo sin amor es tormento irresistible, el matrimonio es una cárcel cruel, el sacerdote sin amor no se concibe, el misionero sin amor es pura ilusión. Para todos el amor ocupa el primer lugar en todo cuando existe.

Y qué maravilla que Dios, lo más excelente decir y pensar, infinito en todas sus perfecciones, sea definido por San Juan con estas palabras “Dios es Amor”. No será difícil comprender cómo los santos, limpios de corazón, de ojos puros, corran gozosos en pos de El, sin atender a cuanto existe, y su hermosura y encanto les atraiga con fuerza irresistible, así Fray Francisco de Osuna al componer su abecedario espiritual, viendo que el amor es lo primero, lo más atractivo y eminente, se ponía contento de que Amor empezará con A.[5]

Luego el amor no es malo, es la mayor fuerza o potencia concebible.

“Buscamos el amor, dice el Cardenal Gomá, o mejor sentimos a nuestro espíritu levantarse y levantar consigo todas las energías de la vida como arrastra los mundos la gravitación, como a la locomotora el vapor”.[6]

“El amor”, añade Granada “es una cota de malla que no se puede prefabricar, despide saetas, sacude dardos, escarnece los peligros, busca la muerte, finalmente si es amor, a todas las cosas vence”.[7]

Este fenómeno universal, sin excepción y particular y propia de cada individuo, es sin duda el mayor regalo de la Providencia que, como veíamos, señala a nuestras vidas rutas de eternidad, órbitas elevadísimas, ideales ultra terrenos; todo lo cual supone esfuerzo y sacrificio. Mas para superarlos y elevar la vida se ofrece el amor como palanca o catapulta, capaz de lanzarnos a alturas insospechadas y alcanzar el blanco donde aspiran nuestros mayores ideales.

Pues sólo el amor es capaz de salvar cualquier escollo, de disipar cualquier peligro y de afrontar y desvanecer en elegancia los mayores sacrificios. Bien lo canta la juventud, sin quizás advertir el fondo de fealdad que sus coplas callejeras encierran: “que felices seremos los dos (con amor)…aunque sea en una casita de papel” ya que “contigo pan y cebolla”, hogar y alimento en realidad un poco duro pero que el amor es capaz de trocar en felicidad.

Realmente casi de papel llega a ser alguna vez la casa del misionero y la comida alguna vez no superior a cebollas, cuando no es el martirio; pero sólo el amor a Cristo y a las almas le sostiene, como a la madre junto a la cuna del hijo o en largas noches de vela a la cabecera del enfermo, igual que la misionera que derrama sin cesar una lluvia de sonrisas entre los pobres leprosos sedientos de consuelo y alegría.

El amor dice Cabodevilla “es una fuerza y una gracia o don natural, sembrado por Dios en el corazón humano para que el hombre en su vida llegue al heroísmo con naturalidad y muchas veces. Al amor todo le parece fácil y suave, a trueque de complacer a quien ama, ama al sacrificio y aún a la misma muerte”.[8] Sin amor, dice Morcillo “ni el hombre aceptaría la vida y la muerte desconocidas del misionero, ni el sacrificio costosísimo, de la guarda y conservación del hogar”.[9]

Mas la juventud proclama como la protagonista del amor, explosión de vida y amor como la explosión de aromas en unas rosas de abril. Es el bullicio de la sangre, el galopar del corazón; es castillo de sueños en la mente. ¿Será pasión? ¿serán reclamos de pecado? ¿será llamada a la santidad?. Todo el bello concierto de la juventud no dejaría jamás oír las mejores melodías sino bajo la dirección de la Providencia que de sus manos divinas arrancan las notas que elevan el mundo a Dios. Todo es obra de sus manos.

Sí, porque de la juventud depende la vida, él para siempre tuyo y los que de ti dependen. Por eso es preciso que sea grande la carga de amor en la juventud para poder superar los sacrificios que supone el proyectar prácticamente a la vida una brillante carrera hasta levantarla, y con impulso audaz colocarla en su respectiva órbita.

Ya que por lo general todo lo grande y trascendente se forja en la juventud y la flor que no abre su cáliz al cielo, en la primavera, no podrá en el verano ofrecer sus frutos sazonados. Así cantaba el poeta: “para inmortales destinos la juventud breve edad, que todo obstáculo allana, pero edad como ésta, en flor qque, en un minuto de error, malogra una vida humana”.[10]

La juventud, primavera que pasa y no vuelven más sus espigas, al troncharse nunca vuelve a pasar. Al marchitarse sus flores ya no florecen más. Por todo lo dicho, ya adivinas que al cruzar por tu mente ensueños de grandeza ante la fama de un artista de la pantalla, de una princesa o reina, si bien no responden en ti semejantes sueños e ilusiones a la realidad, Dios te reserva honores más elevados, y por ende tus aspiraciones de grandeza son siempre legítimas pues siempre nos quedamos cortos respecto a las ilusiones de Dios en nuestra juventud y en nuestra vida, que  por algo se hizo hombre como nosotros, para enseñarnos senderos sublimes que enlazan con la misma divinidad. No te abandones, pues en tu mediocridad y escucha a Pemán cuando canta: “La vida que no florece es estéril y escondida y no fecunda ni crece. Es vida que no merece el santo nombre de vida”.[11]


Más en concreto y al detalle, conocerás la vida y el amor, antes de cerrar esta como instrucción a las Convivencias, escucha sólo una sencilla definición del amor; como acto de alma humana. Es la inclinación de la voluntad al bien que le presenta el entendimiento. Luego el amor es ciego, y precisa un guía, y éste guía las convenientes instrucciones que te vamos a facilitar en las Convivencias. El amor en efecto, se apega a lo primero que le presentan y hay que saber escoger, ya que en la elección va el éxito. El gitano se contenta entre calderos y trapos; no ha experimentado otra vida; nosotros no podríamos abrazar la suya.


Quizá puedas encontrar algo mejor a que apegar tu corazón. Recuerda al señor que decía: “allí donde está tu tesoro allí está tu corazón”. Hazte tesoros incorruptibles en el cielo. Como rico escaparate, las Convivencias te ofrecerán tesoros que te llamarán, quizás la atención de tu belleza y valor; te, pues, despierta la inteligencia y libre el corazón para lanzarte prontamente a lo que más te guste y convenga.

Con una última comparación te diría que tu vida corre rauda y feliz por este mundo, mejor que la más elegante “alfa”, último modelo con el más potente motor. El Amor. Pero no puede de ninguna manera fallarle, el hábil piloto de su inteligencia. Pues vida preciosa se ha estrellado por poseer un motor potentísimo, un gran amor, pero un débil conductor. En ese caso mejor les hubiese sido tener un motor mediocre, no tener corazón. Por lo mismo aprende a guiar tu amor y el encanto y hermosura de tu vida no sufrirá menoscabo.

Por lo mismo no te puede extrañar que, aunque no te conozcamos, ya desde este primer momento podamos, adivinar sin dificultad cómo anda tu vida, con sólo indicarnos cómo has conducido hasta el presente tu amor. Tu vida es águila o sapo, según haya respirado siempre aires de altura o el vaho cenagoso del pecado.

Pues, como advierte Fulton Schen, “cuanto más noble sea vuestro amor, más noble será vuestra persona. Mas el amor nace del conocimiento y se aumenta con él”,[12] y un autor moderno de espiritualidad decía también: “El centro de toda la vida es el amor, será la vida noble y divina si el amor es santo y divino, será la vida baja si bajo es el amor. Será la vida santa si el amor es santo. La vida espiritual es fruto de un divino amor”.[13]

Ya hemos dicho DIOS ES AMOR y el amor, por ser bien es difusivo de si mismo, tiende a difundirse, necesita darse. La madre, por ejemplo, goza más repartiendo a sus hijos los dulces que ha preparado, que guardándolos para sí.




[1] Cardenal Goma, “La Eucaristía y la vida cristiana
[2] Teodoro Carrero en Docete. “El amor”
[3] Caffarel, “Sobre el amor y la gracia”
[4] Cabodevilla, “Hombre y mujer”
[5] Fray Francisco de Osuna, “Ley del amor”
[6] Cardenal Gomá, “La familia” cap. I
[7] Granada. Docete
[8] Cabodevilla, o.c.
[9] Mns. Morcillo, Prólogo a Cabodevilla
[10]  Marquina, Docete.
[11] Pemán, “Lección de vida
[12] F. Schen, “Casados ante Dios”
[13] Marten, “Camino regio del amor”.

Vida Y amor Jaime Bonet

VIDA Y AMOR Jaime Bonet 


OBJETIVO: Presentar  una calidad  de vida y amor superior que es la identidad de Dios y del hombre que despierte interrogantes, inquietudes, deseos de conocer  y vivir esa vida y amor que se presenta.

ENLACE: copartiendo en los grupos  muchos venimos con muchas expectativas una de ellas es   dejarnos sorprender  de lo que nos  van hablar  poder conocer,  cosas nuevas  , poder conpartir con otras personas. con qué intención han venido, pero de una cosa estoy seguro y es que, después de estar toda la semana escuchando clases no tendrán ganas de venir a escuchar teorías.

de que  vamos hablar estos días? vamos hablar de lo que más nos interesa  de la vida y el amor.

1.- Canto a la vida


 De lo que os vamos a hablar estos días es algo que a todos nos interesa: nuestra vida. Es lo que más queremos todos los hombres de todas las razas y culturas, de todos los tiempos. Queremos vivir bien, vivir mucho. 

Si os preguntara qué queréis ser de mayores habría respuestas de todo tipo (unos bomberos, otros médicos,  otros ingenieros, algunos taxistas, etc...) pero en el fondo hay algo que todos tenemos en común: unas ganas grandísimas de tener una vida feliz, intensa. Si somos sinceros lo que más nos interesa es exprimir nuestra vida, disfrutarla. Nos parecemos todos en esta sed que tenemos de llenar nuestra vida. 

* Todos queremos vivir la vida, la amamos más que todo lo demás, contamos con ella para todo, porque sin ella no podemos hacer nada. Más que lo mucho o poco que vamos a vivir, lo que nos interesa es vivir nuestra vida intensamente. Todos experimentamos ganas de vivir, pero esto no siempre equivale a tener ganas de vivir durante muchos años. Las ansias de vivir que experimentamos todos no siempre quieren decir que ansiemos una vida larga, hasta los cien años. De lo que hablamos es de una vida intensa. Quiero vivir significa quiero vivir intensamente. Prefiero una vida corta, pero intensa, que una muy larga, pero aburrida. 

La grandeza de la vida no se mide por la duración de los años, sino por la forma (intensa) de vivirla. Una vida breve y corta puede haber sido más vida que una larga, si tuvo más alegría y amor. No se trata de llenar la vida de años, sino los años de vida.  


Y esta es única y brevísima; la codiciamos y la quisiéramos exprimir al máximo. Nuestras expresiones lo prueban: ¡disfruta aquí y ahora!, ¡pasarlo bien!, ¡vive a tope!... Y ¡cuidado a la enfermedad!


El miedo a las enfermedades es una prueba de que lo que más queremos es vivir. Hoy día se adora como nunca la salud. A Silvester Stallone (Rambo), esa gran estrella de cine, lleno de vida y energía, le preguntaron en una entrevista: ¿Qué es lo que, en la vida, más te atemoriza?. Respondió: la enfermedad y la vejez. 


El famoso cantante Michael Jackson, por ejemplo, una de las condiciones que tiene para hacer un concierto en un lugar es que haya mucha sangre de su grupo sanguíneo, para asegurar su vida en caso de cualquier accidente. 


Sin ir más lejos, te duele una muela, te vas al dentista; te sale un grano raro, enseguida te preocupas por si será un cáncer. Todo esto nos habla de cuánto cuidamos nuestra vida y cuánto la valoramos. 


      El miedo a los accidentes, que incluso la televisión lo utiliza para hacernos moderar la velocidad y llevar el cinturón de seguridad, y el casco, etc.


Por amar tanto nuestra vida tratamos de asegurarla por todos los medios.


Y un padre o una madre lo daría todo por la vida de su hijo. Es el caso de aquella familia mexicana que teniendo a la hija enferma invirtió todo su dinero y su negocio para conseguir en algún lugar una manera de curarla. No escatimaron ningún esfuerzo para ello. Después de haber agotado todas las posibilidades de los especialistas en México, y en EEUU, finalmente consiguieron dar con el mejor médico para estos casos. Se desplazaron a Valencia (España). Y al cabo de un año, era impresionante ver el rostro de los padres de Inés que contemplaban cómo iba siendo capaz de moverse en una silla de ruedas y más tarde con unas muletas.  


Un hermano, por muy mal que se lleve con el otro, ante la enfermedad del otro está dispuesto a que le hagan una operación para efectuar una trasplante de médula. 


Por eso la muerte aparece como el mayor de los castigos y el mayor de todas las penas. 


Un 15 de mayo, día de San Isidro, iban los misioneros de Madrid a Valencia. Era el día del santo de un chico que se llamaba David Isidro. En este día estrenaba el coche que su padre le había regalado por su santo. El y su madre iban en el coche delante y atrás, en otro coche iba su padre y su hermana. Estos últimos empiezan a ver un accidente en la carretera, dice el padre: reza para que no sea Isidro. Y justo, era él, que se había estrellado contra un camión y murió en el acto. Los misioneros que iban detrás, y que lo habían presenciado todo, salieron del coche y llegaron al mismo tiempo que el padre y la hermana. Escuchan a la hermana que, como Isidro, era médico, que dice: Hemos salvado tantas vida y ahora no puedo salvar la tuya, ¿para qué la vida si todo termina así?. En un momento en cuestión de segundos se le fue la vida. 


Así es nuestra vida: frágil y breve. Es como una cinta en la que se va grabando todo lo que vamos viviendo momento a momento todo lo que nos rodea. Son esos veinte, treinta o cincuenta años de existencia aquí, hasta que la cinta diga fin. Ahora la tenemos en las manos. ¿Qué es lo que grabaré en ella?. Es como una hoja en blanco en la que tú puedes escribir lo que más te guste, lo que más te encanta, pero una vez escrito es irreversible. 


Me impresionaba una vez hablar con un primo de mi madre. Era rico, tenía su hijo en los mejores colegios, una moto acuática, un ala delta, motos para los hijos, viajes. Resulta que le pilló una leucemia, un cáncer en la sangre. Se sometió a fuertes tratamientos clínicos en Paris que le hicieron quedarse totalmente sin cabellos. En los últimos dos años de su vida se debatía entre Paris y Lisboa, por los tratamientos. Llegó a ser considerado clínicamente curado y cuando esto ocurrió, juntó a todos los médicos que le curaron, a todos sus amigos y compañeros más cercanos y se fue a hacer un crucero por el Mediterráneo, a Grecia. Cuando regresó, empezó a vivir todo lo que le gustaba con mayor intensidad. Fue entonces cuando se compró un hidroavión y su hobby era hacer locuras con él, vivir el riesgo, pasar junto a las rocas. Después con los coches y motos lo mismo hasta que con una se estrelló. Coincidió que por ese tiempo pasaba por casa y le fui a ver al hospital. Después de hablar un rato con él, le pregunté. ¿por qué haces esto?. Su respuesta fue: Mira, yo no sé si mañana estoy aquí, no sé por cuanto tiempo todavía podré disfrutar de lo que más me gusta. La fiesta que hice fue para que la gente no estuviera constantemente pendiente de mí. Yo sé muy bien que esta enfermedad no tiene cura. Puede que sí, puede que no. 


Nuestra vida es única y sólo tenemos una oportunidad para vivirla. Nosotros no sabemos cuánto nos queda. ¿Con qué intensidad la vivimos?. El saber que nos quedan pocos dias de vida (ella es breve) nos tendrían también que lanzar a vivir con intensidad, sin tantos cálculos.


2.- Qué pena que con frecuencia ese amor a la vida sea tan efímera y ese grito "queremos vivir la vida" se ha lanzado a menudo en tono menor. Sí, aunque el mundo hace alarde de vivir la vida, y así lo pregona, nos damos perfecta cuenta de que la mayoría no logramos más que ahogarla. 


a). Nunca como ahora en toda la historia se han hecho tantos atentados contra la vida. Es impresionante ver cómo se multiplican y agudizan las amenazas a la vida de las personas y de los pueblos, especialmente cuando esta se encuentra más débil e indefensa (aborto, eutanasia). en nombre de la vida, de la libertad, del poder vivir cómodamente, se priva a otros del derecho de vivir. Por ejemplo, la medicina que está para defender y cuidar la vida, se presta ahora cada vez más a realizar actos contra la misma deformando así su rostro. Hoy miles y millones de seres humanos están siendo aplastados en su derecho a la vida. Y lo peor es que estos crímenes y delitos ha pasado al campo de la familia. Ésta, llamada a ser santuario de vida, se está convirtiendo en muchos casos en un lugar no seguro y peligroso para nacer a la vida. Todo esto se da en un mundo que dice que ama la vida. 


b). Si preguntáramos a la juventud ruidosa, que está gritando por las calles como poseyendo la mayor de las vidas, qué piensa de su vida, qué ideales brillan en su mente, en muchos casos nos encontraríamos ante una ridícula caricatura de ideal de vida. Sus ideales no abarcan más allá de cinco, seis o, a lo sumo, diez años. 


c). ¡Qué lástima que una vida tan bella y única de la cual todo depende sea cotizada de una forma tan baja por los mismos que dicen vivirla al máximo!. Es típico el caso de quienes gastan la vida en algo que no llena ni gusta, pero que se hace porque no nos queda más remedio. Vivimos resignados, como aquél amigo mío que después de haberse sacado la carrera de aeronáutica, al no encontrar trabajo, se montó un negocio de fotocopias. Así muchas veces vendemos muy cara nuestra vida por cosas de poco valor, cosas ridículas comparadas con lo grande que es la vida.(Inmigrantes)


3.- Sin embargo nuestra vida tiene un alcance y una trascendencia incalculable. Tiene un horizonte más amplio que lo que alcanzan nuestros ojos, como los círculos que forman en el agua del estanque unas insignificantes piedrecitas. ¡No limites tu vida a unos pocos años! ¡Proyéctala por siglos y por toda una eternidad!. 


Hablar del valor de la vida es algo muy serio. Tu vida no es como un cigarro que se acaba con dos caladas, aunque es como una estrella fugaz por su brevedad, es como un sol que crea vida entorno a sí. Un sistema de vida que de él reciben impulso y calor.  Lo que tú hagas en esta vida puede dejar unas huellas impresionantes. (muerte de miguel como humo de un cigarro…se fue se efumo)


4.- Ahora bien, la vida no es valiosa, simplemente, por ser vida. Una vaca tiene vida y un geranio también. Lo que hace que una vida sea vida es el contenido que la llena. Nadie dice de una vaca que tiene una vida plena, ni le canta poemas a una lechuga. 


¿Qué es lo que puede llenar y dar plenitud a nuestra vida?. Muchas personas, por no encontrarla, creen que lo mejor de la vida es su brevedad y que la vida es un asco, una náusea, una pasión inútil. ¿Por qué la droga? ¿Por qué la violencia?. No son más que manifestaciones de no haber encontrado lo que de verdad da sentido a una vida. ¿Y cuál es ese sentido?. 


EL AMOR

A mí, ¿qué es lo que me hace vivir, intentar aprovechar la vida al 

máximo, exprimirla minuto a minuto? ¿Cuál es el motor de mi vida?. El motor de mi vida lo llevo dentro. Lo que me hace correr y vivir está dentro. Así lo podré llevar dondequiera que vaya. Si el motor de nuestra vida lo llevamos dentro, tendremos siempre marcha. Ya no es aquello de vivir a momentos, de vivir según las personas que me rodean. 

¿Y que es lo que nos da marcha? Hay una canción que dice. "A veces llega un momento en que te haces viejo de repente, sin arrugas en la frente pero con ganas de vivir, paseando por la calles todo tiene igual color, siento que algo echo en falta no sé si será el amor..." Aquí está la clave, lo que nos da la marcha es el amor. Y el no tenerlo es lo que hace que una vida sea aburrida y monótona. En cambio si estamos enamorados todo es nuevo, todo toma otro color, estoy super bien y a gusto.


5.- Pero, ¿de qué amor estoy hablando?. Es una palabra desgastada. Normalmente entendemos todo lo contrario de lo que significa. Hoy se entiende por amor algo que no lo es. Se cotiza demasiado barato. Ha perdido su verdadero y auténtico valor. 


Y es lo que se ve en aquella propaganda de la Televisión Española que pone: Yo - corazón (dibujado) - Tú. Y en la escena siguiente pone: Yo - un preservativo (dibujado) - Tú. 


No es de este amor que os hablo, sino del amor como la fuerza más grande que hay para dar sentido a nuestra vida. Si hay amor en nosotros sentimos que se levantan consigo todas las energías de nuestra vida, como el vapor es capaz de mover la locomotora de nuestra vida. El amor es como la palanca y el trampolín para una vida realizada. Hablamos mucho de que nuestra vida está hecha para llegar muy lejos y que debemos tener ideales grandes, pero ésto sólo se consigue con esfuerzo y sacrificio, y el esfuerzo y sacrificio sólo se afrontan con facilidad si estamos llenos de amor. El amor es capaz de disipar cualquier peligro.


Es el típico caso del chico flaco, poca cosa, madera de colleja, que se pasa medio curso desapercibido para el resto de la clase. Nunca dice nada. Nunca se ríe. Nunca hace nada mal. Pero de repente un día abre la puerta de un portazo, va con el pelo todo engominado y tira con mucha fuerza la carpeta sobre la mesa haciéndose el duro. El interrogante de todos sus colegas es el mismo: ¿qué le ha pasado al Valentín?. Y la respuesta es sencilla: se ha enamorado de una niña y se le han renovado todas las fuerzas y energías. 

Es también el caso de la chica que odia el fútbol, que se pelea en casa con sus hermanos y su padre por cambiar de cadena cuando están viendo algún partido, y que un buen día, le pregunta a su padre: ¿cómo va el partido?. Y su padre se queda espantado preguntándose qué le habrá pasado a su hija. Y es que ha empezado a salir con un chaval que es jugador de fútbol. 


El amor es la única fuerza capaz de transformarnos. Es la fuerza que nos hace tener actitudes heroicas con naturalidad. Al amor todo le resulta fácil y suave con tal de complacer a quien ama, ama el sacrificio y aún a la misma muerte. Cuando Madre Teresa recogió per primera vez a un enfermo que estaba hecho un asco y le trataba con cariño, le decía un mujer rica: Yo, ni por todos lo millones haría esto. Ella respondió: Yo tampoco, pues sólo lo hago por amor. 

EL AMOR DE SU NOVIA "RESCATA" A UN JOVEN TRAS CUATRO AÑOS EN COMA

"Noticia del ABC del trece de mayo de 1995:

Valerio Vasirani tenía 19 años, estudiaba ingenieria y su novia tres años más joven que él era enfermera. En noviembre del 91 cuando volvio de jugar al futbol tubo un accidente que le hice entrar en coma irreversible. La novia cuenta que cuando le avisaron se fue corriendo a la UVI y le vío en ese estado. Los médicos decian que esa misma noche moriría no había ninguna esperanza. Sin embargo en el monitor: vi que cuando yo le hablaba el corazón le latía más de prisa, y dos veces me parecío que me apretaba la mano pero los médicos decian que era coincidencias.

              Desde entonces Cecilia -su novia- ha pasado muchas horas contandole cosas haciendo lo mismo. Y gracias a este amor de Cecilia, él empezó a salir del coma, un día junto a la ventana de modo que Valerio les pudiera ver, se pusieron sus amigos y sus padres y Valerio se giró un poco cuando lo saludaron; reaccionaba. Luego la hermana de Cecilia le hizo cosquillas y sonrió. Lo difícil vino después, yo soñaba siempre que se despertaría de repente como en las películas. 


En cambio ha pasado cuatro años en esa cama, han sido necesario dos años para que saliera del Coma y luego en el 93 tuvo una recaída y estuvo a punto de morir. En los momentos de miedo he rezado. No soy una beata ni digo que se trate de un milagro, pero he tenido la prueba de que Dios existe."


Ahora Valerio es capaz de comunicar, dice sí con el dedo y no con un movimiento de cabeza, sonríe a su madre y se esta ejercitando para sostenerse de pie.Lo médicos me han dicho que tienen que pasar dos años hasta que pueda volver a hablar. Yo no quiero hacer planes para el futuro, me basta con estar a su lado"


          Otro caso  que ví en una película y que no sé si se trataba de algo real o no, es el de un niño autista. Según los médicos no se podía curar, pero su madre no se resignó. Dejó el trabajo que tenía y se dedicó totalmente a estar con su hijo para sacarle de esta enfermedad. Un autista es una persona que vive totalmente ensimismado y no reacciona ante los estímulos de fuera. Lo que hacía la madre era ponerse ante él e imitarle en todo lo que hacía, por ejemplo, cuando jugaba con un plato en el suelo haciéndolo girar, cuando simplemente estaba sentado, etc., y todo esto durante horas y horas, día tras día, año tras año. Había muchos momentos de desesperación para esta madre, pero el amor a su hijo le hacía seguir adelante. Al final, el chico totalmente ensimismado encontró en su madre una proyección de sí mismo y, poco a poco, en vez de ser la madre la que imitaba en todo al niño, él mismo la iba siguiendo. Cuando ella se dio cuenta de ello, ella le fue llevando actitudes y reacciones de una persona normal y él la seguía. La película termina con el chico y la madre caminando por un parque disfrutando como un chico cualquiera. En ese parque ve a otro chico que estaba sólo y triste sentado en un banco y se acerca pra ofrecerle algo y éste otro no le entiende ni le responde. Entonces la madre le explica que él era así. 


El amor es la única fuerza capaz de afrontar, de transformar una vida y de darle plena realización y un verdadero sentido. Es la verdadera chispa de la vida (y no la Coca-Cola, como dice un anuncio publicitario). 


CONEXIÓN VIDA Y AMOR


6. El amor es el mayor valor de nuestra vida. Aunque lo tuviera todo en esta vida, aunque lo supiera todo y lo pudiera todo, si no tengo amor de nada me sirve (cfr. 1 Cor 13; Sab 7). La madre es capaz de soportar y resistir la ruina económica de la casa, renunciará de buena gana al jornal de su hijo o esposo enfermo, pero jamás puede renunciar a su amor y jamás puede resistir a que uno de ellos la desprecie. Se puede quemar la casa y pueden caer en la pobreza, pero lo que más la destroza es cuando su marido o su hijo la desprecia. 


Sin el amor, la vida es muerte, la riqueza es pobreza (Cristina Onasis era tan pobre que sólo tenía dinero, dice una canción). El mayor palacio sin amor sería despreciable. Sin el amor, la salud es dura enfermedad. Hay muchos casos en los que al morirse el esposo, la esposa, estando en plena salud, deja de tener sentido para vivir y empieza a estar realmente enferma. El noviazgo pierde todo el sentido; el matrimonio es una cárcel y el misionero, sin amor es pura ilusión.


7. Nosotros ahora estamos con nuestra vida en las manos. Podemos hacer de ella lo que queremos. Nuestra vida es como un coche de fórmula 1, que tiene el motor más potente que es el amor. Pero de ninguna forma le puede fallar la habilidad del piloto. Pues vidas preciosas se han estrellado por poseer un motor potentísimo, una gran pasión, pero con un mal conductor. ( UN MERCEDES SIN GASOLINA)


Muchas veces de una forma superficial criticamos a los que consideramos perdidos, pero ¿qué son esas personas?. No son más que vidas como la tuya y la mía con unas ganas grandísimas de vivir y de amar. Ellos también son ese coche con un motor potente, pero como no han tenido a nadie que les enseñara a coducirlo se han estrellado en la droga, en el alcohol, en el sexo. Por lo mismo, ¡aprende a guiar tu amor y tu vida!, y tu vida no se estrellará. 


Estos días de convivencia pueden ser de una importancia impresionante según tú te decidas a llenar tu vida de una cosa u otra. Si la llenas de amor, tu vida tendrá un repercusión por toda la eternidad. Si la llenas de egoismo... tu nombre pasará sin más, como alguien que no colaboró con la evolución y el desarrollo de la humanidad. 


Le hicieron una entrevista a Bono Box (el cantante del grupo musical U2) un par de horas antes de su concierto en Menphys. Declaraba Bono: “Menphys es una ciudad que tiene una importancia muy grande para mí, porque en ella nació, creció y triunfó el que fue mi ídolo desde mi adolescencia, el rey Elvis Presley. Pero más importante aún para mí es Menphys, porque en ella predicó y murió Martin Luther King, líder de color que luchó por la igualdad fundamental de todos los hombres y con su muerte logró la liberación”. 


Qué vidas tan diferentes: una que muere porque no tiene razones para vivir y otra que tiene razones para vivir y para morir. 


En este momento está en tus manos el destino que le quieras dar a tu vida. ¿Qué piensas hacer de ella?. ¿De qué la quieres llenar?. ¿En qué la piensas invertir?. 


DINÁMICAS. 


1. La dinámica del globo. 

2. La dinámica del largo camino. 

3. La del epitafio. 



(Jaime Bonet)


GRADOS DE AMOR AL PROJIMO




GRADOS DE AMOR AL PROJIMO


Este rollo se da después del desayuno el último día de Convivencias.

Muy práctico y de gran interés. Con el termina la parte teórica de las Convivencias que se desea infiltrar en cada rollo. Después de él, sólo se dan los rollos de “Hojas de Servicio” y “Reunión de Grupo”, que si bien siempre son aprovechables para lo que se precisa miran ya más a la perseverancia.
Es un poco largo, pues, en realidad, son dos temas unidos: el amor propio (que dado solo, sería demasiado negativo y quedaría incompleto) y “grados de Amor al prójimo” que es todo positivo y que constituye la segunda parte del rollo.

El objetivo centrar, en lo que se pueda, el entusiasmo de la Convivencia en algo práctico y efectivo.

1)   El interés por la formación de su carácter para hacer rendir al máximo sus talentos.

2)   En ser altavoz del amor en su familia con su correcto y ejemplar comportamiento.

3)   En la ilusión de prepararse lo mejor posible en las virtudes humanas para su oficio de esposa y madre.

4)   Ser instrumento dócil, útil y entregado a la parroquia y al apostolado jerárquico de la Iglesia.

5)   Emprender con el mayor interés y como algo propio del seglar el negocio máximo de la salvación de las almas por Cristo y para Cristo, con las armas del amor.

La primera parte: Es un duro golpe al amor propio ridiculizando sus más corrientes manifestaciones, en familia, en sociedad, en apostolado, en las organizaciones parroquiales, en el trabajo en equipo…etc.

De paso viene muy bien el tema para echar por tierra las posturas ridículas que pudieran aún quedar en pie en las Convivencias.

La segunda parte: Amar a todos, amor a las almas; es eficacísimo para acabar de convencer a todos y disipar las últimas resistencias a la Gracia.

DESARROLLO

RESUMEN DE LOS ROLLOS:

Brevísimo resumen de todas las ideas de la Convivencia. La primera noche os compendiamos “Vida y Amor”.

Sientes vibrar tu vida de amor y por el amor, porque “Tu vida procede del Amor”. Y el Amor la erigió en “Morada Suya”.
Valor codiciado no podía ser más que “Para el Amor”, y en definitiva “Para el Amor Eterno”.

Por eso Dios mismo te une a Él a través del “Cuerpo Místico”.

Dispone de un medio infalible para que todo esto sea una realidad en ti con la “Fragua de amor de Dios” u “Oración”.

Tu vida así “Custodia del Amor” o de Amor-Vida. Participando del amor Creador y Redentor de Dios.

El segundo día revisabas tu amor y contrastabas el ideal con la realidad tuya. A continuación encontrabas en Cristo la solución y el medio para realizar tu ideal.

En la Eucaristía-Sacrificio veías esta mañana la continua transformación que puedes constantemente realizar en tu Amor para ser lo que el Amor quiere que seas.

Ya lo tienes todo a punto. No importaría nada más que no sólo seas buena sino que pases por la vida “Haciendo el bien,esto es, repartiendo Amor”.

Ante todo ten muy presente que el amor tiene un mortal enemigo, causa del desorden del mundo, de las guerras, de la falta de paz en los pueblos, en los hogares, parroquias, movimientos apostólicos, etc,. Ese cáncer temible que mata a toda la paz, amor y felicidad es el “AMOR PROPIO U ORGULLO”.

Cuántos centros de Acción Católica no funcionan porque todas miran su yo como en la punta de la nariz, sin poder alargar la mirada y dar un paso adelante, “Qué si la presidenta…que si el conciliario…que si la superiora…que si la abanderada…y la bandera que forma un solo equipo…que si no consultó a la tesorera el cambio de conciliario o del párroco sin la debida antelación, etc.,etc.,etc.

¡Y en su familia! ¿Quién la aguanta?. No se puede toser delante de ella porque le entran escalofríos seguidos de ataques de nervios. Todo el mundo se ve obligado a ponerse tacones de goma para no perturbar el equilibrio de su digestión que amenaza ruina constante. Si no le dan la puerta y le dan la mano se asfixia y pierde su singular fisonomía, etc., etc,.

La señorita está delicada, come poco y de pié…como las aves de corral. Toma pastillas para no engordar. Delgada como una avispa. Se le va a romper el talle un día. Tiene visiones de grandes reinos y títulos espaciales. Sus papás para que no tuviera otra rencoritis aguda, le han prometido alquilar un piso en la luna.

Que si el vestido, que si la comida, las modas. No hay quien le quite el moco al pavo de la casa. Que si papá es incomprensivo y mamá anticuada. ¡Y se va a casar! ¡Pobre hogar! ¡Pobre marido! ¿Si la cocinara!.. pediría a Rusia que antes de casarse la mandaran a la luna en un cohete sin retorno. Y como abundan tantas chicas “litri” rencorosas, orgullosas, egoístas. Plaga del hogar, de la parroquia, de los movimientos de apostolado ¡pobres padres, hijos…! (Es el momento de corregir posturas, defectos, etc., observadas en las Convivencias).


GRADOS DE AMOR AL PROJIMO


¿Cómo amar?

1)   Amar al prójimo como a ti mismo, es justicia, es necesario.
2)   Amar al prójimo como a Jesús, consecuencias del Cuerpo Místico. Examen de la vida. Juicio, es la única asignatura.
3)   Amar al prójimo como Jesús ama con amor inteligente. No sólo corazón, sino cabeza.
Amar lo que vale y por orden de lo que vale
Amar más las almas que los cuerpos.

Cualidades del amor de Jesús:

a)   Amor universal…
b)  Amor desinteresado…
c)   Amor sacrificado…

La hora de los seglares en la Iglesia. (Sacerdotes Obreros) Apóstoles seglares entregados hasta dar la vida por sus compañeros, como Jesús, hasta morir crucificado. Las almas valen mucho. Lo valen todo.

(Acabar con algún ejemplo y alguna víctima in molada por las almas, por su hogar o por el cumplimiento de su deber y pasar a continuación a la capilla para orar por las almas más obligada, rezar el rosario con el Santísimo expuesto y con intenciones).


REUNION DE GRUPO


Posturas que logran las Convivencias.

Llegamos al final de las Convivencias. Hoy día de concretar.
Día de conclusiones prácticas para que todo no quede sólo en fuegos artificiales. Algo que nos ha gustado mucho, que nos ha hecho vibrar, pero que luego pasa.

Los ejercicios, las convivencias, consiguen una postura estupenda y generosa. Todas dispuestas a llenar la vida. Todas dispuestas a hacer. Todas con ideas grandes… (si se pudiera hacer una radiografía del alma..).

Pero luego, la experiencia nos dice que si no se asegura bien, eso pasa. No valdría la pena hacer las convivencias si eso fuera así.

No se trata de vivir eso intensamente unos días, se trata de proyectarlo en toda tu vida.
·        Consciente de tu cristianismo.
·        Consciente de que de ti depende el cristianismo de todas.
·        Consciente de que Cristo cuenta contigo para llegar a otras.
·        Y consciente, también, de que El te ayudará cuando necesites su Gracia actual.
Tenemos que garantizar que esta postura nueva, que esta vida intensa que queremos vivir, que queremos contagiar, porque lo que se lleva en el corazón necesariamente se contagia, no va a terminar nunca, sino que va a ir creciendo cada día con mayor entusiasmo y mayor caridad.

LA GARANTIA DE ESTA POSTURA ESTA EN DOS COSAS:

·        Unión con Dios.
·        Unión con los hermanos.
1.   UNION CON DIOS
Esto es lo más fundamental. Si esto falla, todo se viene abajo. “Sin Mi nada podéis hacer,,,” Unión con Dios asegurada con una hoja de servicios a tope (Resumir brevemente lo fundamental de la vida de gracia). “El que permanece en Mi, ese da mucho fruto…”.

2.   UNION ENTRE LOS HOMBRES
Contacto entre unas y otras. Reunión de grupo que viene a hacer como el seguro total que garantiza la perseverancia.

POR QUE ES ACONSEJABLE LA REUNION DE GRUPO:

1.- Razones de tipo natural.-
a)          Porque la unión hace la fuerza (la cuerda de tres cabos difícilmente se rompe) ya ha pasado la época de individualismos en la política, en la economía, en la ciencia, un solo hombre no hará nada. No sólo los hombre, también las naciones se unen, la NATO, Mercado Común, la O.N.U…Los comunistas trabajan en equipo (células). Vosotras en equipo

Dios trabaja en equipo (La Santísima trinidad). Cristo pudo hacerlo solo..pero formó grupo con los apóstoles y siempre les enviaba de dos en dos.

Gracia que garantiza la vida divina. No se puede hablar de si se perdió o no la vida de gracia, sólo de lo que garantiza la vida de gracia.

ORDEN DE LA REUNION DE GRUPO

1.   INVOCACION AL ESPIRITU SANTO. Es porque se necesita su ayuda y es algo importante lo que se va a hacer.
    
2.   INTENCIONES. Como Cristo está con nosotras aquello tiene una fuerza ante el Padre, y esa fuerza se aprovecha poniendo intenciones particulares (personales, apostólicas, generales), puede haber tantas intenciones como grupistas y pueden unas unirse a las intenciones de otras.




    3. REVISION DE LA VIDA DE PIEDAD.
Todas a todas. Cada una dice libremente cómo le fue esta semana sin detallar a qué te comprometiste. Basta decir si se falló o no, causa y número de fallos y cómo se ha cumplido.

4. MOMENTO EN QUE TE HAS SENTIDO MAS CERCA DE
CRISTO.
No por el fervor sensible (peligro de sentimentalismo), sino por el cumplimiento de su voluntad; deber costoso que aceptaste por El, acto de caridad, fidelidad a la Gracia…etc.

5.   REVISION DE COMPROMISO APOSTOLICO.
Todas han de comprometerse a algo concreto para llevar a las demás a Cristo. Sin soñar ni pretender cosas grandes; algo asequible, aunque sea insignificante, pero que obligue a estar en tensión (eficacia de la técnica de compromiso, concretar con quién, cuándo y cómo) Ver cómo se ingenian, estimulan, ayudan y pueden dar luz para trabajar.

6.   NUEVOS COMPROMISOS APOSTOLICOS.
Del que se dará cuenta en la próxima reunión. Puede ser individual o colectivo. No debe limitarse sólo a rezar, no porque eso no sea lo más eficaz, es lo primero, sino que podría resultar lo más cómodo. Hay que hacer algo aunque, naturalmente, reforzarse con la oración.

7.   ACCION DE GRACIAS.
Cuando una falla, se procura establecer contacto de nuevo con ella, poniendo en juego la caridad. Todas se hacen responsables de todas, de los fallos de todas. Se suman y se reparten en común.

b)   Porque la unión estimula a las dificultades (ejemplo de los magos), aunque el ideal se haya visto muy claro puede desaparecer..y entonces necesitamos ayuda…”ay del solo” dice la Sagrada Escritura
c)   Porque el clima del mundo es irrespirable (pecado, materialismo, egoísmo…) de vez en cuando el alma necesita aire puro, de altura, y este clima sano se logra en la reunión de grupo.


2.- Razones de tipo sobrenatural:
Cristo dijo “Donde dos o más se reúnan en mi nombre allí estoy Yo en medio de ellos”. Esta presencia de Cristo es garantía de acierto y victoria. Pero exige unas condiciones:

a)   Dos o más.
b)   Que se reúnan.
c)   En mi nombre.

PARA QUE SEA EFICAZ LA REUNION.-

1.   ILUSION. Afán de superarse.
2.   ENTREGA. Todas han de aportar lo que tengan. Todas pueden dar algo. Que nadie vaya solo.
3.   REGULARIDAD. Un día a la semana. A ser posible un día fijo, y a una hora fija.
4.   SERIEDAD. Porque se trata de algo importante. Os reunís en nombre de Cristo presente entre vosotras para continuar su obra. Darle toda la seriedad que la cosa tiene.
5.   SINCERIDAD. Vais a ayudaros a ser más santas. Sinceridad absoluta. No valen disimulos (aunque nada se puede decir de conciencia).
6.   SIGILO. Nada de cuanto se diga en la reunión se puede contar luego. Porque si hay que ser sinceras, se necesita la garantía de una discreción absoluta. Porque aunque nada se diga de conciencia, se dicen cosas muy íntimas y personales.
7.   HUMILDAD. Sencillez para decir todo lo que es en realidad.
8.   ESPIRITU DE CARIDAD. Delicadeza, ayuda para todas.

QUE ES Y QUE PRETENDE LA REUNION.

La reunión se hace en nombre de Cristo para continuar su obra, una doble obsesión llenaba la vida de Cristo: la Gloria de Dios. Salvación de todos los hombres. Apostolado. Son las dos metas a perseguir en la reunión. El eje de la vida cristiana es la Gracia. Palo del que han de colgarse todas nuestras ilusiones humanas. Tenemos que garantizar la estabilidad de estos palos. La hoja de servicios proporciona esta garantía. Nuestros compromisos de piedad son los cables que sostienen este palo.

La reunión de grupo es pasar revista a estos cables para comprobar que todo está en forma. Como hace el ferroviario cuando llega el tren a la estación, va dando golpecitos a los ejes de las ruedas para ver si están bien, si vibran, si hay averías a reparar enseguida… a sujetar bien el cable… En realidad trata de mantener vivo el ideal cristiano, de apuntar lo único necesario, la vida de Gracia, nuestro palo. Unas a otras se hacen un cerco de caridad del que nadie puede salir.